Nuevo líder supremo de Irán presenta heridas graves, está desfigurado: fuentes

11 de abril, 2026 | 08.58

El ​nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, sigue recuperándose de las graves lesiones faciales y en las piernas que sufrió en el ataque aéreo que acabó con la vida de su padre al comienzo de la guerra, informaron a Reuters tres personas cercanas a su círculo más ‌íntimo.

El rostro de Jamenei quedó desfigurado en el ataque contra el ‌complejo del líder supremo en el centro de Teherán y Jamenei sufrió una lesión importante en una o ambas piernas, según las tres fuentes.

No obstante, el hombre de 56 años se está recuperando de sus heridas y mantiene la lucidez mental, dijeron, las fuentes, que solicitaron el anonimato para hablar de asuntos delicados.

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Está participando en reuniones con altos cargos a través de audioconferencias y está involucrado en la toma de decisiones sobre cuestiones importantes, como la guerra y las negociaciones con Washington, afirmaron dos de ellas.

La cuestión de si la salud de Jamenei le permite dirigir los asuntos del Estado surge en el momento de mayor peligro que ha vivido Irán en décadas, con el inicio el sábado en la capital pakistaní de unas conversaciones de paz con Estados Unidos.

Los relatos de personas ​cercanas al círculo íntimo de Jamenei ofrecen la ⁠descripción más detallada del estado del líder en semanas. Reuters no ha podido verificar de forma independiente sus descripciones.

El paradero, el estado y la capacidad ‌de gobernar de Jamenei siguen siendo en gran medida un misterio para el público, ya que no se ha publicado ninguna ⁠foto, video o grabación de audio de él desde el ataque aéreo y su posterior ⁠elección como sucesor de su padre el 8 de marzo.

La misión de Irán ante las Naciones Unidas no respondió a las preguntas de Reuters sobre la gravedad de las lesiones de Jamenei ni sobre el motivo por el que aún no ha aparecido en ninguna imagen o grabación.

Jamenei resultó herido el 28 de ⁠febrero, el primer día de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel, en el ataque que mató a su padre y predecesor, ​el ayatolá Alí Jamenei, quien había gobernado desde 1989. La esposa, el cuñado y la cuñada de Mojtaba Jamenei ‌se encontraban entre los demás miembros de su familia que murieron en ‌el ataque.

No ha habido ninguna declaración oficial iraní sobre la gravedad de las lesiones de Jamenei. Sin embargo, un presentador de la televisión estatal ⁠lo describió como un "janbaz", un término utilizado para referirse a los gravemente heridos en la guerra, después de que fuera nombrado líder supremo.

Los relatos sobre las lesiones de Jamenei coinciden con una declaración realizada por el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, el 13 de marzo, cuando afirmó que el líder estaba "herido y probablemente desfigurado".

Una fuente familiarizada con las evaluaciones de los servicios de inteligencia estadounidenses declaró a Reuters que se creía que Jamenei había perdido una pierna.

La CIA se ​negó a comentar sobre ‌el estado de Jamenei. La oficina del primer ministro israelí no respondió a las preguntas.

VOZ "NO DECISIVA"

Alex Vatanka, investigador del Middle East Institute, afirmó que, independientemente de la gravedad de sus heridas, es poco probable que el nuevo e inexperto líder pudiera ejercer el poder absoluto que ostentaba su padre. Aunque se le considera un representante de la continuidad, podría llevarle años alcanzar el mismo nivel de autoridad innata, añadió. 

"Mojtaba será una voz, pero no será la decisiva", afirmó. "Necesita demostrar que es una voz creíble, poderosa y dominante. El régimen en su conjunto ⁠tiene que tomar una decisión sobre el rumbo que va a seguir".

Una de las personas cercanas al círculo de Jamenei dijo que cabía esperar que se publicaran imágenes del líder supremo en el plazo de uno o dos meses y que incluso podría aparecer en público entonces, aunque las tres fuentes subrayaron que solo haría acto de presencia cuando su salud y la situación de seguridad lo permitieran.

En el sistema teocrático de gobierno de Irán, el poder supremo recae en el líder supremo, un venerable clérigo musulmán chiita nombrado por una asamblea de 88 ayatolás. El líder supervisa al presidente electo al tiempo que dirige directamente instituciones paralelas, entre ellas la Guardia Revolucionaria.

El primer líder supremo de Irán, el ayatolá Ruhollah Jomeini, gozaba de una autoridad incuestionable como líder carismático de la revolución y clérigo más erudito de su época.

Su sucesor, Ali ‌Jamenei, era un clérigo menos venerado, pero había ocupado el cargo de presidente de Irán. Pasó décadas consolidando su autoridad tras su nombramiento en 1989, en parte mediante la promoción del poder de la Guardia Revolucionaria.

Su hijo Mojtaba no ejerce un poder absoluto de la misma manera, dijeron antes a Reuters fuentes iraníes de alto rango.

La Guardia Revolucionaria, que le ayudó a alcanzar el cargo más alto tras el asesinato de su padre, se ha convertido en la voz dominante en las decisiones estratégicas durante la guerra. La misión de Irán ante la ONU no respondió a las preguntas sobre el poder que ejercen la Guardia y el nuevo líder supremo.

Como figura ‌influyente en la oficina de su padre, Jamenei había pasado años involucrado en el ejercicio del poder en las altas esferas de la República Islámica, según han afirmado funcionarios y personas con información privilegiada, forjando vínculos con figuras de alto rango de ese cuerpo.

La primera comunicación de Jamenei con los iraníes como líder supremo tuvo lugar el 12 ‌de marzo, cuando declaró en un ⁠comunicado escrito leído por un presentador de noticias de TV que el estrecho de Ormuz debía permanecer cerrado y advirtió a los países de la región que cerraran las bases estadounidenses.

Desde entonces, su oficina ha publicado otras breves declaraciones escritas en su nombre, ​incluida la del 20 de marzo, en la que dio la bienvenida al Año Nuevo persa, al que denominó "el año de la resistencia".

Las declaraciones públicas sobre la postura bélica de Irán, su enfoque diplomático, sus relaciones con los países vecinos, las negociaciones de alto el fuego y los disturbios internos han corrido a cargo de otros altos cargos.

Con información de Reuters