Los incendios forestales en la costa del suroeste de Francia avanzaron el sábado hacia el interior, en dirección a Burdeos, lo que obligó a evacuar a miles de personas de los barrios periféricos de la ciudad, mientras que en la vecina España los fuertes vientos complicaron las labores de extinción de un enorme incendio cerca de Madrid.
Cientos de miles de personas han sido evacuadas en ambos países a causa de estos incendios, las últimas catástrofes naturales relacionadas con los prolongados períodos de sequía y las sucesivas olas de calor que, según los científicos, se han visto agravadas por el cambio climático.
"Los incendios que azotan nuestro país han alcanzado un nivel nunca antes visto", escribió el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, en X.
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"Prevemos una lucha que será larga y muy difícil", declaró posteriormente a los periodistas el ministro del Interior, Laurent Núñez, añadiendo que se había cerrado el aeropuerto de Burdeos.
Las fuerzas armadas francesas han sido movilizadas para ayudar a los cuerpos de bomberos, desbordados por la situación, mientras que España ha declarado su primera emergencia nacional por incendios forestales, a causa de tres focos, dos de los cuales se unieron el viernes.
El Servicio de Protección Civil de España indicó que esperaba la llegada el sábado de cuatro aviones cisterna más, dos procedentes de Italia y otros dos de Grecia, enviados como parte de la respuesta de la Unión Europea a la emergencia. Ya se han desplegado en España aviones de extinción de incendios procedentes de los Países Bajos y Portugal.
Los fuertes vientos han avivado y propagado los incendios en ambos países. La costa cercana a Burdeos es una zona turística muy frecuentada que cuenta con bosques de pinos que pueden incendiarse con facilidad. La ciudad también es famosa por sus vinos homónimos, elaborados en los viñedos de los alrededores.
Hasta el momento, unas 197.000 personas han sido evacuadas de las regiones de Gironda y Landas, cercanas a Burdeos, desde que estallaron allí los incendios forestales esta semana. En España, más de 63.000 personas han sido evacuadas o confinadas en sus hogares a causa de los tres grandes incendios que asolan el país.
El ministro del Interior francés, Núñez, afirmó que el incendio se encontraba a unos 30 km (19 millas) de Burdeos, y añadió que la situación estaba más tranquila el sábado, aunque se esperaba que los vientos volvieran a arreciar por la tarde. El Gobierno ha desaconsejado los desplazamientos por carretera o tren a la zona.
ESPAÑA DESACONSEJA SALIR A LA CALLE
Muchos madrileños tienen segundas residencias en la zona densamente poblada al oeste de la capital, pero aún dentro de la comunidad de Madrid, donde se han fusionado los dos incendios.
Un tercer incendio en la provincia de Ávila amenaza con unirse a los dos de Madrid, según declaró el viernes a la prensa Nicanor Sen, delegado del Gobierno en Castilla y León.
Esteban Carrasco, propietario del camping Monasterio de Pelayos, al oeste de la capital, explicó a la cadena nacional TVE que unas 30 casas móviles quedaron calcinadas cuando el fuego alcanzó el recinto el viernes. Aproximadamente 200 campistas de «condiciones modestas» tuvieron que ser evacuados, añadió.
"Ha sido una catástrofe espantosa", afirmó mientras mostraba cómo las casas móviles de un lado de la carretera habían quedado destruidas, mientras que las del otro lado se habían salvado intactas. No hubo heridos.
Aunque el humo cubría el cielo de Madrid el viernes, el sábado el aire estaba más limpio, pero la ministra de Sanidad española, Mónica García, siguió desaconsejando las actividades al aire libre.
"Eviten la actividad física y permanecer al aire libre. Si salen al exterior y hay humo o cenizas, utilicen una mascarilla", declaró en X.
(Información adicional de Sudip Kar-Gupta en París, Ana Beltrán en Madrid y Graham Keeley en BarcelonaRedacción: François Murphy; Edición: Susan Fenton, Editado en español por Juana Casas )
