Por Michel Rose y John Irish
PARÍS, 26 feb (Reuters) - El presidente francés, Emmanuel Macron, actualizará el lunes la doctrina nuclear de Francia, descartando el control compartido europeo y esbozando lo que París puede ofrecer a los aliados preocupados por la fiabilidad del paraguas nuclear estadounidense bajo el mandato del presidente Donald Trump.
Aunque Francia y Reino Unido son potencias nucleares, la mayoría de los países europeos dependen principalmente de Estados Unidos para disuadir a cualquier adversario potencial, un pilar de la seguridad transatlántica que se remonta a décadas atrás.
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Pero el acercamiento de Trump a Rusia en la guerra de Ucrania y su postura más dura hacia los aliados tradicionales —incluidas las amenazas de apoderarse de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, aliado de la OTAN— han inquietado a los Gobiernos europeos.
A principios de este mes, en Múnich, el canciller alemán, Friedrich Merz, dijo que Berlín había iniciado conversaciones con Francia sobre una posible disuasión nuclear europea, algo que Macron calificó como un "enfoque holístico de la defensa y la seguridad".
Otros Estados, incluidas las naciones nórdicas tradicionalmente proestadounidenses, han expresado su interés con cautela.
DUDAS SOBRE LAS CAPACIDADES FRANCESAS
Sin embargo, los responsables europeos se preguntan en privado hasta qué punto el arsenal de Francia puede proteger el continente. Entre las preocupaciones figuran el reparto de los costes, la cuestión de quién controlaría las decisiones de lanzamiento y si centrarse en las fuerzas nucleares supone un riesgo de desplazar las inversiones urgentes en capacidades convencionales.
Francia gasta aproximadamente 5.600 millones de euros (6.040 millones de dólares) al año para mantener su arsenal de 290 armas lanzadas desde submarinos y aviones, el cuarto más grande del mundo.
"Para Europa, si realmente quiere ir por su cuenta (...) tiene que desarrollar su propia capacidad nuclear. Eso cuesta miles y miles de millones de euros", dijo el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ante el Parlamento Europeo en enero.
"Se perdería el máximo garante de nuestra libertad, que es el paraguas nuclear de Estados Unidos".
Según estimaciones de expertos, como parte de la disuasión nuclear de la OTAN, EEUU tiene estacionadas alrededor de 100 bombas nucleares en total en Bélgica, Alemania, Italia, Países Bajos y Turquía.
En caso de conflicto, las fuerzas aéreas de estos países no nucleares transportarían las bombas estadounidenses, en virtud de la denominada doctrina de "reparto nuclear".
El subsecretario de Defensa estadounidense, Elbridge Colby, dijo este mes a los aliados en Bruselas que Washington seguiría extendiendo su disuasión nuclear a Europa, incluso aunque invirtiera más de un billón de dólares en modernizar su propio arsenal.
Las autoridades francesas afirman que París no pretende sustituir al paraguas estadounidense ni competir con la OTAN.
"Mientras que la misión principal de las fuerzas nucleares estadounidenses es atacar los arsenales nucleares adversarios, sus homólogos franceses y británicos pretenden infligir daños inaceptables a los centros políticos, militares y económicos de los posibles adversarios", escribió Etienne Marcuz, del grupo de expertos FRS, en una nota reciente.
"Esta doctrina requiere muchas menos ojivas para ser creíble".
(Información adicional de Andrew Gray, Sabine Siebold y Lili Bayer; edición de Andrew Gray y Gareth Jones; editado en español por Patrycja Dobrowolska)
