Un informe revela que el empleo privado en Salta cayó 4,7% y evidencia el impacto del ajuste en la provincia de Sáenz

Comerciantes e industriales describen un panorama crítico, con ventas en baja, presión impositiva y dificultades para sostener la actividad y el empleo.

18 de marzo, 2026 | 12.14

La provincia de Salta atraviesa un marcado deterioro en su mercado laboral, con una pérdida de aproximadamente 6000 puestos de trabajo registrados en el sector privado durante 2025. Los datos fueron relevados por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación en base al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

De acuerdo con el informe oficial, Salta cerró diciembre de 2025 con 122.400 trabajadores registrados en el sector privado, lo que representa una caída interanual del 4,7% respecto al mismo mes de 2024. Este retroceso posiciona a la provincia entre las más afectadas del país en términos de empleo formal, solo por detrás de distritos patagónicos como Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego.

El impacto de esta caída se refleja con claridad en el comercio, uno de los sectores que más empleo genera en la provincia. Desde la Cámara de Comercio e Industria de Salta advirtieron que la actividad atraviesa un momento crítico, marcado por la retracción del consumo y el aumento de costos.

“El cierre de los comercios pasa principalmente porque no hay ventas. La realidad es que no hay plata en la calle”, explicó el presidente de la entidad, Gustavo Herrera, en comunicación con El Tribuno. Según detalló, los consumidores modificaron sus hábitos: hoy priorizan comparar precios, reducen el gasto y evitan acumular productos como ocurría en otros contextos económicos.

Frente a estas condiciones, muchos comerciantes optan por reducir gastos, trasladar sus locales a zonas con alquileres más bajos o directamente cerrar sus puertas, lo que impacta de forma directa en el empleo.

En paralelo, el sector industrial también comienza a mostrar signos de debilitamiento. El vicepresidente de la Unión Industrial de Salta, Julio Fazio, aseguró que, si bien aún no se registran cierres masivos de fábricas, sí se observa una reducción en las estructuras productivas y una consecuente pérdida de puestos de trabajo.

“Quienes dependemos del consumo interno estamos en un momento muy complejo. La demanda está muy baja y la economía real está estancada”, afirmó. En ese sentido, explicó que la aparente estabilidad de algunos indicadores macroeconómicos no se traduce en una mejora concreta de la actividad productiva.

Uno de los principales obstáculos señalados por el sector industrial es el acceso al financiamiento. Fazio indicó que las tasas para la compra de maquinaria rondan el 40% con plazos limitados, lo que dificulta la inversión. “En otros países, como Brasil, existen líneas de financiamiento a largo plazo, incluso a 30 años”, comparó.

Además, remarcó que la competitividad de la industria argentina no solo depende de lo que ocurre dentro de las fábricas, sino también de factores externos como los costos logísticos, la infraestructura y el acceso al crédito.

El panorama provincial se inscribe en una tendencia nacional. Según el informe de la Secretaría de Trabajo, el empleo asalariado registrado en el sector privado a nivel país cayó un 1,4% interanual durante 2025, lo que equivale a una pérdida de cerca de 88.800 puestos de trabajo.

El análisis territorial muestra un mapa mayoritariamente negativo: solo cuatro provincias registraron crecimiento del empleo formal —Neuquén, San Juan, Santiago del Estero y Río Negro— mientras que las restantes evidenciaron caídas, con especial impacto en regiones del norte y la Patagonia.