Formosa lanzó el Acuerdo de Precios por Semana Santa para aliviar el bolsillo familiar y fomentar el consumo

El gobierno de Formosa lanzó el Acuerdo de Precios de Semana Santa para acompañar a las familias formoseñas, fijando valores de ocho productos básicos junto al Banco Formosa y el sector comercial de alimentos, con vigencia del 30 de marzo al 5 de abril.

28 de marzo, 2026 | 15.00

Con el objetivo de fortalecer el consumo local y brindar alivio económico a las familias formoseñas durante Semana Santa, el gobierno de la provincia de Formosa implementó una serie de medidas para aliviar el bolsillo. En este marco, el Ministerio de Economía, Hacienda y Finanzas formalizó el Acuerdo de Precios Formoseños de Semana Santa con el Banco Formosa y el sector comercial de alimentos, estableciendo una lista de precios de ocho artículos para acompañar a las familias. 

El acuerdo tendrá vigencia del 30 de marzo al 5 de abril, con un valor máximo de $23.000, y se suman pescados y cortes de carne disponibles en comercios adheridos, ampliando las opciones para estas fechas. Estas políticas buscan, en un contexto económico desafiante, sostener el consumo y acompañar a las familias formoseñas, cuidando su economía cotidiana y garantizando el acceso a productos esenciales.

 Del encuentro participaron: el ministro de Economía, Hacienda y Finanzas, Jorge Ibáñez; el subsecretario de Defensa al Consumidor y Usuario, Edgar Pérez; el subsecretario de Desarrollo Económico, Horacio Cosenza; el gerente general de Banco Formosa, Carlos Daniel Padin; y representantes de los comercios adheridos.

Las promociones vigentes en comercios adheridos serán con el Banco Formosa: con tarjetas de crédito Visa y Chigüé, hasta tres cuotas sin interés y 25% de reintegro (tope de $10.000 por cuenta).

Alivio a los bolsillos en medio de la crisis nacional

El ministro de Economía, Jorge Ibáñez,  subrayó que esta medida del gobierno provincial “es muy importante para la mesa de los formoseños”.

Además, puso en valor la articulación entre el sector privado, el Gobierno provincial y el Banco Formosa, la cual “ya la hemos hecho en otras oportunidades” y ahora se reedita, teniendo en cuenta “este difícil momento” de crisis socioeconómica nacional, originada por las medidas de ajuste, el desfinanciamiento y la paralización del Gobierno nacional. “Estamos pasando momentos muy bravos”, advirtió el titular de Economía de Formosa.

En ese sentido, mencionó a dos indicadores nacionales que preocupan. El primero es el aumento de los combustibles, planteó, advirtiendo que “esto de liberar los precios, desde que asumió el Gobierno el presidente Milei, ha hecho que hayan aumentado 514%, el doble de la inflación”. Y contrastó: “Tenemos combustibles en un país que produce petróleo más caro que Chile, que no tiene petróleo”.

Ante ello, consideró interesante que la gestión libertaria brinde explicaciones, ya que “ahora la culpa es de la guerra de Irán”, sin embargo, cuando “el barril de petróleo pasó los 110 dólares, todos los combustibles subieron, pero ahora bajó a 90 y los precios no bajaron ni un poquito”.

Además, Ibáñez criticó la ausencia del Estado, al señalar que no se controla ni se regula ningún precio para el mercado interno, de modo que cada aumento en los combustibles repercute en toda la economía, y recordó que el país depende del transporte en camiones y del uso de colectivos, autos y motos.

“Y eso se va a trasladar a precios. Así no se va a parar la inflación”, alertó el titular de Hacienda provincial.

El otro indicador que aludió el ministro Ibáñez es la reducción de la venta del pan. “Es gravísimo ese tema porque es un alimento esencial en la mesa de los argentinos”, remarcó y precisó: “En los tres meses de este año, de acuerdo a la Federación de Panadería, cayó un 45% la venta del pan. Han cerrado 2000 panaderías y 6000 empleados quedaron sin trabajo”.

De la misma manera, también sumó la caída de la coparticipación federal de impuestos: “En marzo va a ser peor que en febrero. Este trimestre va a ser de terror”, estimó.

Para concluir, especificó que la situación preocupa a todas las provincias argentinas y a los municipios, ya que algunas se encuentran al límite de poder pagar sueldos y, al mismo tiempo, no se reactiva el consumo.