Formosa profundiza estrategias integrales frente al consumo problemático de sustancia a través del IAPA

El organismo provincial consolida un sistema escalonado de atención, con intervención temprana, trabajo territorial y acompañamiento gratuito para personas y familias.

09 de marzo, 2026 | 11.00

El Instituto de Investigación, Asistencia y Prevención de las Adicciones (IAPA) de Formosa profundiza una estrategia integral frente al consumo problemático de sustancias. El organismo desarrolla una política sostenida que articula prevención, asistencia, acompañamiento y contención para personas afectadas y su entorno socioafectivo.

El sistema de atención se organiza por niveles de complejidad, lo que permite adaptar cada intervención a la situación particular de quien solicita ayuda, explicó la administradora general, Lisie Meier. La funcionaria señaló que la complejidad refiere a la intensidad del tratamiento, al grado de supervisión profesional y a los recursos terapéuticos necesarios en cada caso.

En diálogo con la Agencia de Noticias Formosa (Agenfor), Meier detalló que las demandas ingresan por derivaciones de organismos estatales, como expedientes judiciales, hospitales, la Policía provincial, o por consultas espontáneas. La funcionaria indicó que, en muchos casos, la persona afectada solicita asistencia, mientras que en otros es un familiar quien busca orientación. La administradora sostuvo que la intervención comienza cuando el consumo altera la vida cotidiana y la persona advierte que no puede revertir la situación sin apoyo profesional.

"Cuando hablamos de nivel de complejidad nos referimos a la intensidad del tratamiento, al grado de supervisión profesional y a los recursos terapéuticos que cada caso necesita", señaló la especialista, y aseguró: "Muchas veces es la propia persona quien pide ayuda, pero en otros casos se acerca un familiar o alguien de su entorno afectivo preocupado por la situación”.

Red territorial y tratamiento ambulatorio

El Instituto dispone de nueve Centros de Primer Nivel de Atención distribuidos en barrios de la capital y en las localidades de Clorinda e Ingeniero Juárez. Estos espacios funcionan como puerta de entrada al sistema y cuentan con equipos interdisciplinarios integrados por psicólogos, operadores socioterapéuticos, psicopedagogos, trabajadores sociales, médicos clínicos y psiquiatras.

Cada equipo evalúa la situación particular y define junto al usuario y su red afectiva el recorrido terapéutico más adecuado. El primer nivel desarrolla tratamientos de mediana complejidad que permiten sostener la vida familiar, laboral y educativa sin aislamiento. El objetivo institucional apunta a promover procesos de recuperación integrales y sostenidos, fortaleciendo vínculos y condiciones de vida.

El organismo también implementa abordajes domiciliarios cuando detecta resistencia inicial al tratamiento. Los profesionales realizan visitas para trabajar la motivación y acompañar a la familia mediante encuentros individuales o grupales. En los centros funcionan además “Comunidades de vida”, espacios donde las personas participan en actividades orientadas a estructurar rutinas, adquirir hábitos saludables y proyectar metas personales. El Instituto mantiene convenios con otras áreas para facilitar formación educativa y capacitación laboral.

"La intervención se construye siempre de manera conjunta con la persona y su red afectiva, familiar y comunitaria", remarcó Meier y subrayó que si no hay "adherencia inicial, el equipo no se retira: se trabaja con la red afectiva mediante asesoramiento y acompañamiento, a través de encuentros unifamiliares o multifamiliares".

Internación y articulación interinstitucional

El segundo y tercer nivel corresponden a dispositivos residenciales destinados a procesos de desintoxicación y deshabituación con cuidados clínicos intensivos. Meier aclaró que la internación no constituye la primera respuesta y se indica únicamente cuando los profesionales consideran que otros dispositivos no resultaron suficientes o cuando el cuadro clínico lo exige. La funcionaria remarcó que ningún abordaje garantiza resultados automáticos y que la recuperación depende de la voluntad de la persona y del acompañamiento familiar.

El Instituto articula su labor con áreas del Ministerio de la Comunidad y con otros organismos provinciales, lo que permite respuestas integrales ante una problemática que involucra dimensiones sociales, sanitarias y familiares. Meier destacó que la provincia financia estas prestaciones con recursos propios y garantiza el acceso gratuito a dispositivos complejos.

La administradora convocó a la comunidad a involucrarse en la prevención y a dialogar abiertamente sobre consumos problemáticos, especialmente con niños, niñas y jóvenes. Meier afirmó que Formosa dispone de equipos técnicos capacitados y de una decisión política sostenida para acompañar procesos de recuperación. La funcionaria concluyó que el camino terapéutico exige tiempo y compromiso, pero sostuvo que la salida es posible con apoyo profesional y familiar.

 “No es un camino fácil. Es un proceso lento y desafiante, pero es posible. En Formosa tenemos los recursos, la decisión política y los equipos profesionales para acompañar a cada persona que quiera salir adelante”, concluyó Meier.