El gobierno de Javier Milei avanza con la privatización de la importación de Gas Natural Licuado (GNL) para abastecer al país en los meses de invierno, cuando sube fuertemente el consumo. En los hechos, la Secretaría de Energía lanzó una licitación para que un privado actúe como importador de gas por barco y luego lo pueda comercializar en el mercado local.
La licitación se da en un marco geopolítico complejo por la guerra en Medio Oriente, que disparó el precio del petróleo y el gas a nivel internacional. En particular el gas licuado de referencia para el país, conocido como Title Transfer Facility (TTF) europeo, aumentó hasta un 50% desde el inicio de los bombardeos de Estados Unidos a Irán el sábado 28 de febrero. De todos modos, en los últimos días la suba retrocedió a un 35%.
Importaciones por barco
Argentina comenzó a importar GNL en 2008. En 2014 se llegaron a importar 100 buques de GNL para los doce meses del año, mientras que en 2024, y por el aumento de producción de Vaca Muerta, se redujeron a 27 cargamentos y sólo para el invierno.
Hasta ahora, la importación de gas por barco la monopolizaba Energía Argentina S.A. (Enarsa), que viene adquiriendo los buques que descargan en un barco regasificador que pertenece a la empresa estadounidense Excelerate Energy y que está ubicado en la terminal portuaria de Escobar.
La privatización de la importación de GNL es un cambio de paradigma que está implementando el gobierno libertario. Si bien la cantidad es cada vez menor por la oferta que aporta Vaca Muerta a través del gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner), la Argentina todavía requiere importar volúmenes de gas por barco para abastecer la demanda en invierno.
Precios máximos y pass-through a tarifas
La importación para privados la habilitó el decreto 49 y la resolución 33 de 2026 de la Secretaría de Energía. En la compulsa se fijará un precio máximo para la venta en el mercado interno del gas natural resultante de la regasificación del GNL importado para el abastecimiento para los próximos períodos invernales de 2026 y 2027.
Según el decreto, el precio del GNL importado, que se expresa en dólares por millón de BTU (US$/MMBTU), no puede ser superior al que considere la Secretaría de Energía. Las empresas que probablemente participen de la licitación serán traders internacionales y no se descarta que participen actores locales.
El precio de referencia es el TTF europeo y será trasladado a las tarifas (pass-through). El valor que resulte ganador de la oferta de la licitación tiene que reflejar los costos del gas, la regasificación, el flete marítimo, el transporte y el almacenaje, entre otras variables. Enarsa podría actuar de importador de última instancia, ante un posible fracaso de la convocatoria.
