Proveedores locales rechazan la ciudad china y advierten sobre la licencia social minera

Proveedores locales de Jujuy, Salta, Catamarca, San Juan y Santa Cruz señalan que “el RIGI solo sirve si los recursos de las inversiones quedan en el país”. El Destape dialogó con Daniel Schteingart de Fundar.

11 de junio, 2026 | 16.27

Proveedores locales del sector minero de las provincias de Cuyo y el NOA rechazaron la importación de un campamento “llave en mano” construido en China que se instalará en el proyecto de cobre Vicuña, el desarrollo minero más grande del país que está ubicado en San Juan. Además, advirtieron que estas contrataciones “ponen en peligro la licencia social de la industria minera en el país”.

Las palabras corresponden a la Federación Argentina de Proveedores Mineros (FAPROMIN), que agrupa a las principales cámaras de empresas locales de Jujuy, Salta, Catamarca, San Juan y Santa Cruz. “Contratar empresas argentinas contribuye al desarrollo de las comunidades, de las provincias y del país. Comprar construcciones modulares con hasta su último tonillo  importado, ensamblados en un país lejano y sin valor agregado local socava los intereses nacionales y la credibilidad en la industria.”, cuestionaron desde FAPROMIN. Y agregaron que “el RIGI solo sirve si los recursos de las inversiones quedan en el país”.

Este no es el único proyecto minero que importa bajo la modalidad “llave en mano” buena parte de campamentos que se instalan en los yacimientos. Ocurre en algunos proyectos de litio, oro y plata. Otros proyectos utilizan proveedores locales o un mix de ambos. Sin embargo, el caso de Vicuña despertó un fuerte debate en el sector.

Ciudad importada

Vicuña, conformado por los proyectos de cobre Josemaría y Filo del Sol, contrató a la empresa PowerChina para que construya en el país asiático todos los componentes de un campamento modular con 2.500 camas que utilizará en el sitio del yacimiento, tal como publicó Perfil. La empresa china realizó una oferta por alrededor de US$ 52 millones y le ganó por US$ 18 millones a una empresa local, que ofertó US$ 70 millones.

Para los números de Vicuña, que está a cargo de la australiana BHP y la canadiense Lundin Mining, esta contratación no es significativa, ya que el megaproyecto de cobre planea desembolsar hasta US$ 18.000 millones. Vicuña está esperando la aprobación del RIGI por US$9.712 millones, según el informe al Congreso de Jefatura de Gabinete de este año.

El megaproyecto continuará realizando licitaciones vinculadas a campamentos y a otras necesidades que vaya adquiriendo a medida que se va acercando al inicio de la etapa de construcción en los primeros meses de 2027.

Compre nacional

El Destape dialogó con Daniel Schteingart, director de Desarrollo Productivo de Fundar y fundador de Misión Productiva, una red de profesionales que promueve el debate sobre desarrollo, producción y empleo en la Argentina. El especialista en desarrollo productivo remarcó que “la importación de campamentos llave en mano es un problema porque, por un lado, se está promoviendo una locomotora muy potente y de crecimiento que va a ser la minería y el petróleo y el gas. Esto venía de antes, pero ahora el RIGI lo consolida. Por otro lado, lo que promueve el sistema de incentivos actuales es una locomotora que no engancha vagones. Los incentivos generan que se importe todo terminado”.

“El sector minero puede establecer récords de exportaciones y hacer crecer a la economía, pero si no tiene vagones se pueden destruir empleo y empresas locales”, añadió. Schteingart aclaró que “es verdad que los vagones no pueden fundir a la locomotora, es decir, no se puede poner un requisito que obligue a comprar todo en la Argentina si es mucho más caro que la importación, pero tampoco creo que haya que generar un fomento para importar todo sin generar una política productiva”.

El miembro de Fundar detalló algunas medidas para lograr que la minería desarrolle proveedores locales, como “analizar los calendarios de compras de las mineras para ver qué se puede abastecer de manera local, que los sistemas como el RIGI que hayan en el país premien con incentivos mayores a las empresas que hagan contratación local, otorgar créditos blandos para que las empresas locales sean más competitivos y puedan ganar licitaciones, entre otras”.

Por último, sostuvo que “el problema es que el gobierno nacional no tiene esta agenda para el sector minero y el riesgo es que se consolide una actividad de enclave”.