Los activos financieros argentinos cerraron una semana marcada por la volatilidad internacional, en un contexto atravesado por la escalada del conflicto en Medio Oriente. La renovada tensión en el Estrecho de Ormuz impulsó un clima de mayor aversión al riesgo que afectó tanto a la renta variable como a la deuda soberana, llevando al riesgo país a perfilarse para registrar su mayor incremento semanal desde mayo.
En ese escenario, el índice elaborado por J.P. Morgan avanzó un 2% durante la rueda y se ubicó en los 418 puntos básicos. Con ese movimiento, acumula un alza cercana al 4% en la semana, la más pronunciada de los últimos dos meses.
En el mercado accionario local, el S&P Merval se mantuvo prácticamente sin cambios en pesos, en torno a los 3.186.418 puntos, mientras que medido en dólares retrocedió un 0,6%, hasta las 2.020 unidades.
Entre las compañías con mayores bajas sobresalieron Sociedad Comercial del Plata (-1,9%), Grupo Financiero Galicia (-1%) y Loma Negra (-0,9%), en una rueda dominada por la cautela de los inversores.
Los ADRs también operaron en baja
La tendencia negativa también se reflejó en Wall Street, donde los ADRs argentinos cotizaron mayormente en terreno negativo. Las pérdidas fueron encabezadas por Grupo Financiero Galicia, con una caída de hasta 1,7%, seguida por Cresud (-1,5%) y Telecom (-1,4%).
MÁS INFO
En contraste, las compañías energéticas lograron escapar al clima adverso gracias al fuerte repunte del petróleo. YPF avanzó 1,4% y Pampa Energía sumó 0,5%, impulsadas por el alza del crudo Brent, que superó el 4% y alcanzó los 87,95 dólares por barril.
En el segmento de renta fija, los bonos soberanos mostraron una leve recuperación sobre el cierre de la jornada. Los títulos Bonares lideraron las mejoras luego de haber operado con pérdidas durante gran parte del día.
El frente fiscal aporta señales positivas
A nivel local, el mercado también procesó los últimos datos fiscales difundidos por el Ministerio de Economía. Durante junio, el Sector Público Nacional registró un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero superior a $1 billón, cifras influenciadas por el pago del medio aguinaldo y una menor recaudación tributaria.
Pese al resultado mensual, el balance del primer semestre continúa mostrando un superávit primario equivalente al 0,6% del PBI y un superávit financiero del 0,1%, si se excluyen los intereses asociados a determinados instrumentos de deuda emitidos por el Tesoro.
Los mercados globales siguen atentos al conflicto
El deterioro del clima financiero no se limitó a la Argentina. Los principales índices internacionales también operaron con pérdidas ante la incertidumbre generada por la situación en Medio Oriente y el impacto que podría tener sobre el comercio mundial y los precios de la energía.
Los futuros de Wall Street negociaron en baja, mientras los inversores evaluaban tanto la persistente tensión geopolítica en el Estrecho de Ormuz como las elevadas valuaciones del sector tecnológico, especialmente en las empresas vinculadas a semiconductores.
