Pésimo fin de semana largo para el turismo: hubo caídas en todos los rubros

El último feriado mostró menos viajes, estadías más cortas y menor gasto real, con predominio de escapadas cercanas y eventos regionales.

03 de mayo, 2026 | 11.39

El fin de semana largo por el Día del Trabajador mostró una clara caída en la actividad turística en todo el país. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), viajaron 1.066.464 turistas, un 8% menos que en 2025.

El gasto económico directo generado en alimentos, bebidas, alojamiento, transporte, recreación y compras alcanzó los $235.008 millones, pero con un perfil de consumo más concentrado en lo básico y menor inversión en actividades recreativas. El gasto promedio diario por turista fue de $110.181, un 1,6% menos en términos reales que el año anterior, reflejando un consumo más selectivo y contenido.

Además, la estadía promedio se redujo a dos noches, un 25,9% menos que en 2025, cuando hubo un día más de feriado. En total, el gasto real fue un 32,9% menor que en el último fin de semana largo de 2024. 

Este fin de semana largo evidenció una fuerte segmentación territorial en la demanda turística. El movimiento se concentró en destinos con eventos puntuales, atractivos consolidados o propuestas diferenciales, más que en una distribución homogénea. Por ejemplo, ciudades tradicionales como CABA, Mendoza, Córdoba, Bariloche y Puerto Iguazú mantuvieron su capacidad de atracción, apoyadas en su infraestructura y oferta variada.

Por otro lado, destinos intermedios y emergentes ganaron protagonismo gracias a sus agendas locales. San Antonio de Areco, Cañuelas y Baradero en Buenos Aires, o Villa Yacanto y Villa del Dique en Córdoba, se destacaron por ferias, gastronomía y eventos culturales. Asimismo, lugares como Andalgalá en Catamarca, Tolhuin en Tierra del Fuego y el corredor del Alto Neuquén consolidaron su flujo de visitantes con propuestas relacionadas con la naturaleza y la identidad local.

El movimiento aéreo también fue notable: Aerolíneas Argentinas transportó más de 158.000 pasajeros en cuatro días, con una ocupación promedio del 82% y picos superiores al 90% en vuelos domésticos. Los destinos más elegidos fueron Mendoza, Córdoba, Puerto Iguazú, Bariloche y Salta, confirmando que el turismo interno sigue siendo el motor principal, incluso en un contexto económico desafiante.

Escapadas cortas y menos ocupación en clásicos destinos

La tendencia de escapadas cortas se consolidó, con viajes de menor duración y decisiones de último momento. Este comportamiento se reflejó en una alta movilidad general, pero con ocupaciones más moderadas en varios destinos, especialmente en la Costa Atlántica y ciudades de interior.

Los eventos deportivos, culturales y gastronómicos fueron los principales motores para atraer turistas. En Goya, Corrientes, la 49ª edición del Mundial de Pesca del Surubí convocó a 1.400 embarcaciones y miles de pescadores, mientras que en La Cumbre (Córdoba) el Desafío del Río Pinto reunió a más de 6.000 ciclistas, generando derrame económico en localidades cercanas.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, más de 100.000 visitantes nacionales e internacionales disfrutaron de una agenda cultural variada que incluyó conciertos, ferias y espectáculos, con una ocupación hotelera promedio del 67% y un impacto económico de $28.000 millones. Entre los eventos sobresalieron el Gran Premio República en el Hipódromo de Palermo y la Feria Internacional del Libro con Perú como país invitado.

En las provincias, el movimiento fue dispar. Catamarca tuvo un turismo tranquilo con actividades culturales y de naturaleza, mientras que Chaco registró baja ocupación por condiciones climáticas adversas. Córdoba mostró un desempeño positivo con ocupaciones que variaron entre 55% y 78% según el destino, impulsado por eventos y una agenda gastronómica y cultural diversa.

En Neuquén, la Fiesta Nacional del Chef Patagónico en Villa Pehuenia-Moquehue y los circuitos naturales de San Martín de los Andes y Villa La Angostura sostuvieron el flujo turístico. Mientras que en Río Negro, Bariloche mantuvo su liderazgo con propuestas de montaña, lagos y cultura, y en Misiones, Puerto Iguazú volvió a ser el principal polo turístico con atractivos naturales y experiencias nocturnas en las Cataratas.

Por último, las provincias de Salta, San Juan, San Luis y Tierra del Fuego destacaron por agendas culturales, deportivas y religiosas, con perfiles turísticos que combinaron escapadas cortas, turismo regional y actividades al aire libre, a pesar de algunas limitaciones climáticas o económicas.