Una violenta ola de ventas castiga a las principales empresas de semiconductores en los mercados asiáticos, arrastrando a los índices de la región y encendiendo luces de alarma en los parqués internacionales. El pánico inversor se desató ante un drástico reajuste de expectativas sobre la rentabilidad de las infraestructuras de inteligencia artificial (IA), combinado con crecientes temores a una mayor competencia proveniente de China y dudas sobre los esquemas de financiación entre los líderes del sector.
El epicentro del derrumbe financiero se registró en la Bolsa de Seúl, donde los gigantes de chips de memoria Samsung Electronics y SK Hynix sufrieron desplomes del 13,4% y el 14% respectivamente durante la sesión. Al representar juntas casi la mitad de la ponderación de la plaza surcoreana, la caída precipitó un retroceso del 9,4% en el índice de referencia KOSPI, marcando una de las jornadas más complejas para el mercado tecnológico regional en lo que va del año. "Nos encontramos en una fase de desesperación donde los inversores tecnológicos se apresuran a salir del mercado arrastrados por la volatilidad global. El mercado surcoreano está marcando la pauta de la desconfianza en Asia", advirtió Matt Simpson, analista sénior de StoneX.
La desconfianza del mercado se propagó con rapidez a otras plazas asiáticas. En Japón, la fabricante de memorias flash Kioxia Holdings se hundió casi un 18%, mientras que en Taiwán el diseñador de microchips MediaTek cedió más de un 9%. Incluso en Wall Street, las acciones de SK Hynix perforaron por primera vez su precio de salida a bolsa al caer a 143,02 dólares, evidenciando el rápido cambio de ciclo para una de las firmas más beneficiadas por el suministro de memoria de gran ancho de banda (HBM) a Nvidia.
Entre los factores desencadenantes del repliegue destacó la difusión de reportes sobre avances clave en China para producir equipos nacionales de litografía de ultravioleta profunda (DUV). Este hito incrementó las sospechas de que los fabricantes chinos acelerarán su capacidad instalada, amenazando con saturar el mercado global. A esto se suma el auge de modelos de IA chinos de código abierto y bajo costo —como Kimi K3—, cuyo uso más eficiente sugiere que los futuros desarrollos tecnológicos requerirán menor volumen de chips ultrapotentes que los proyectados originalmente.
El informe sobre un posible respaldo financiero de Nvidia por 250.000 millones de dólares para un proyecto de OpenAI provocó una caída del 5% en la empresa estadounidense, sembrando dudas sobre la sostenibilidad del financiamiento entre proveedores y clientes de IA. La noticia generó suspicacias entre los analistas sobre el grado real en que los líderes en infraestructura de hardware están financiando la demanda de sus propios clientes, provocando un ajuste inmediato en la cotización de la firma norteamericana.
Este escenario de alta sensibilidad coincide con el inicio de una semana clave para la presentación de resultados trimestrales en el sector tecnológico. Analistas de Kiwoom Securities señalaron que los inversores optan por reducir posiciones preventivas ante la paradoja observada en los últimos balances de Alphabet y Samsung, cuyas acciones sufrieron castigos considerables a pesar de haber presentado ganancias por encima de las estimaciones del mercado.
Con información de Reuters
