La reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei podría tener un efecto devastador sobre el mercado de trabajo: un incremento de la informalidad y un fuerte impacto en el financiamiento de las jubilaciones. Así lo advirtió un informe elaborado por el Observatorio del Control Público de la Fundación Éforo, que pone el foco en las consecuencias previsionales del proyecto, además de confirmar un escenario sombrío para los trabajadores que están fuera del sistema registrado.
De acuerdo con el análisis, si la iniciativa se aprueba en los términos actuales, la informalidad podría aumentar hasta cuatro puntos porcentuales. Ese movimiento implicaría una pérdida anual de aproximadamente U$S 4.000 millones en aportes y contribuciones.
Más informalidad, menos recursos para jubilaciones
El informe sostiene que por cada punto que crece la informalidad, el sistema previsional deja de percibir cerca de U$S 975 millones por año. En un contexto donde las jubilaciones ya muestran un deterioro sostenido, el impacto podría ser significativo.
En Argentina, las contribuciones patronales representan alrededor del 11% del PBI. Una reducción drástica de esos ingresos, sumada a una mayor rotación laboral, agravaría el desequilibrio fiscal y tensionaría el financiamiento de la seguridad social.
El documento advierte que la caída de aportes y contribuciones comprometería no solo el pago de jubilaciones, sino también asignaciones y otros programas vinculados al sistema previsional. El desfinanciamiento, señalan, obligaría al Estado a recurrir a más deuda o a ajustes en el gasto social.
ANSES y el deterioro del superávit
El estudio también pone el foco en la situación financiera de la Anses. Según datos citados por el Observatorio, el superávit del organismo se redujo un 98% en un año: pasó de $4,05 billones en 2024 a apenas $100.243 millones en 2025. Carla Pitiot, directora del Observatorio del Control Público, afirmó que el debate sobre la reforma laboral no puede escindirse del sistema previsional. “El balance financiero muestra un progresivo retroceso del superávit alcanzado el año anterior”, sostuvo.
Actualmente, el sistema no logra cubrir sus obligaciones únicamente con aportes y contribuciones salariales. La brecha estimada ronda los $10 billones, que deben cubrirse con otros recursos tributarios.
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El impacto en el Fondo de Garantía
Otro punto crítico es el posible desfinanciamiento del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), que podría verse afectado por la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Según el informe, la pérdida estimada de U$S 4.000 millones equivale hoy a entre el 4% y el 5% del FGS.
Especialistas señalan que el problema estructural de las cuentas públicas radica en la debilidad del financiamiento previsional. En ese marco, sostienen que antes de avanzar con una reforma laboral que podría ampliar la informalidad, debería discutirse una reforma tributaria integral que fortalezca los ingresos del sistema.
El alerta es clara: si la informalidad crece y los aportes caen, el impacto no se limitará al mercado laboral. También se trasladará de lleno al bolsillo de jubilados y pensionados.
