El BCRA dejó subir la tasa para reactivar el carry y frenar la salida de dólares a fin de mes

La demanda de dólares se incrementó por el cierre de posiciones de fin de mes y el equipo económico la controló con un carry trade reforzado, combinando suba de tasas en pesos con venta de contratos de dólar futuro baratos.  Preocupación en el mercado por el desplome en la confianza del consumidor y en el Gobierno. 

27 de abril, 2026 | 20.20

El equipo económico activó un “carry trade reforzado” para responder a la demanda extra de divisas en el mercado de cambio por el cierre de posiciones de fin de mes, combinando una suba de tasas en pesos con la venta de contratos subsidiados de dólar futuro, en un negocio especialmente armado para que lo aprovechen las entidades financieras.

En el mercado generó preocupación dos indicadores elaborados por la Universidad Di Tella sobre la confianza del Consumidor y en el Gobierno, que se conocieron al cierre de las operaciones y que se espera se refleje este martes en un incremento de la volatilidad financiera. 

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La operación consiste en vender contratos baratos de dólar futuro a mayo, para renovar el seguro de cambio, mientras se convalida una suba marginal de la tasa en cauciones y en el mercado secundario de títulos públicos que seguramente tendrá impacto este martes en la licitación de deuda del Tesoro.

Se espera que la Secretaría de Finanzas convalide una tasa más cercana a 2% cuando estaba rondando 1,5% hasta la semana pasada en el mercado secundario.

El lunes cerró con el dólar en alza en el orden del 1,3% el oficial y 1,6% los financieros MEP para depósitos en cuentas locales y CCL para acreditación en cuentas del exterior y con el menor volumen de compras diarias del BCRA de 54 millones lo que llevó el acumulado del mes a 2.433 millones y del año a 6.819 millones de dólares.

En cambio, el índice Merval de las acciones porteñas cayó 0,7% medido en dólares y el Riesgo País se disparó a 582 puntos por la caída de valor de los títulos públicos, entre 0,8% el AL30 y 0,9% el GD30, de mayor operación en la plaza local.

Derrumbe de la confianza y su efecto

Después del cierre de mercado se conoció el informe de la Universidad Di Tella, que reflejó un desplome de 12,1% en el Índice de Confianza en el Gobierno y que se sumó al difundido la semana pasada con una caída de 5,7% en el Índice de Confianza del Consumidor, que se ubicó en 39,64 puntos, por primera vez debajo de 40% desde las elecciones legislativas del año pasado y el valor más bajo en el último año. 

Estos indicadores son especialmente seguidos por el mercado porque consideran que reflejan mejor que cualquier encuesta de opinión, especialmente el de Confianza en del Consumidor, el correlato que tienen con los resultados de las elecciones nacionales.

La presión que todos los fin de mes se registra sobre el dólar, especialmente de las automotrices que giran a sus casas matrices para el pago de importaciones y de los bancos que cierran posiciones, obliga al BCRA a utilizar la única herramienta disponible para intervenir en el mercado de cambio que es la venta de contratos de futuro para influir sobre el precio spot, o del día, de la divisa.

En el mercado sospechan que el BCRA pudo realizar más compras de la informada en la primera mitad de la jornada, por la liquidación de los créditos y deuda que emiten las empresas en dólares, y luego usó parte de esas divisas para vender en la parte final y administrar la suba.

La suba en el valor de la divisa, que cerró en 1.417 pesos el mayorista el mayorista, 1.440 pesos el minorista, 1.461 pesos el MEP y 1.522 pesos el CCL, la sigue ubicando todavía 2,5% promedio por debajo de principio de año e incluso se espera dos días mṕas de presión alcista y desde el 30 de abril, cuando los bancos ya no pueden comprar, empiece otra baja que se extenderá durante la primera parte de mayo.

Los bancos suelen vender dólares propios en las primeras ruedas del mes, que incrementan la oferta de los exportadores y de la deuda de las empresas, lo que provoca la caída del precio, que se revierte cuando empiezan a cerrar las posiciones en la última semana. Para tener una dimensión de la intervención de los bancos en el mercado de cambio, en el primer trimestre del año pasado estaban comprados en 298 millones de dólares (antes del acuerdo con el FMI, esperando la devaluación) mientras ahora están vendidos en 1.683 millones de dólares para aprovechar el carry trade. 

La definición es sencilla: los bancos de fiesta haciendo tasa y al Gobierno le conviene porque aumenta la oferta en el mercado oficial.