Atraso cambiario: se van más dólares por turismo al exterior de los que ingresan 

El gasto de argentinos en el exterior supera al ingreso de turistas y presiona sobre las reservas en un contexto de atraso cambiario

25 de marzo, 2026 | 16.40

El frente externo sumó en febrero un nuevo factor de presión sobre las reservas, dado que el turismo internacional volvió a mostrar un saldo negativo significativo. Según el informe del INDEC, “en febrero de 2026, se registró un saldo negativo de 1.320,6 miles de visitantes internacionales”, producto de que las salidas de residentes superaron ampliamente a las llegadas de extranjeros. 

Durante el mes, ingresaron 852 miles de visitantes no residentes, mientras que las salidas al exterior incluyeron a 2.172,6 miles de visitantes residentes. La brecha se amplía al observar solo turistas: 534,2 miles fueron turistas no residentes, frente a 1.629,2 miles de turistas residentes que viajaron fuera del país. En términos netos, “el resultado se debió a los saldos negativos de 1.095 miles de turistas”.

La consecuencia directa de esta dinámica es la salida neta de divisas, que tanto desde el Banco Central como desde el INDEC, por pedido del secretario de Turismo, Daniel Scioli, dejó de informarse. Cada viaje al exterior implica consumo en dólares, mientras que el ingreso de turistas extranjeros representa un flujo de divisas hacia la economía local. Cuando el volumen de salidas supera ampliamente al de ingresos, el resultado es un deterioro en el balance cambiario, con impacto sobre las reservas internacionales.

El informe señala que “el 82,2% del turismo emisivo se dirigió a los países limítrofes”, con Brasil (36,4%), Uruguay (16,5%) y Chile (15,3%) como principales destinos. Se trata de viajes que, en muchos casos, se ven incentivados por la diferencia de precios relativos. En paralelo, el turismo receptivo presenta una composición más diversificada: “el 21,1% reside en Chile; el 19,5% en Europa; el 13,8% en Estados Unidos y Canadá; y el 13% en Brasil”.

El desbalance también se verifica en la vía aérea, que concentra una parte relevante del gasto turístico en dólares. Las salidas al exterior registraron un total de 603,9 miles de turistas residentes, frente a 227,2 miles de llegadas de turistas no residentes. El saldo negativo por esta vía fue de 376,7 miles de turistas internacionales. En los principales aeropuertos del país, la diferencia se mantiene: “los turistas residentes fueron 485,9 miles”, contra “201,2 miles de turistas no residentes”, con un saldo negativo de 284,7 miles.

También se gasta más

Más allá de la cantidad de viajeros, el impacto sobre las divisas se amplifica al observar las pernoctaciones. Los turistas residentes registraron “6.892,7 miles de pernoctaciones”, mientras que los no residentes alcanzaron “2.810,2 miles”. La estadía promedio es similar —14,2 noches para argentinos en el exterior y 14,0 noches para extranjeros en el país—, lo que implica que la diferencia en volumen de viajeros se traduce de manera directa en mayor gasto en dólares fuera de Argentina.

El informe también aporta datos sobre el comportamiento del turismo receptivo. Entre quienes llegan al país, predominan actividades vinculadas al consumo local: “actividades gastronómicas” (77,2%), “asistencia a espacios culturales” (65,7%) y “visita a parques nacionales” (26,8%). Sin embargo, estos flujos resultan insuficientes para compensar el gasto de los residentes en el exterior.

Un esquema en el que los precios internos medidos en dólares resultan elevados tiende a desalentar la llegada de turistas extranjeros y, al mismo tiempo, incentiva los viajes al exterior. El resultado es un flujo neto de salida de divisas que se suma a otras presiones sobre el mercado cambiario.El turismo emisivo implica una demanda adicional de dólares, mientras que el receptivo representa una oferta. Cuando el saldo es negativo, la autoridad monetaria enfrenta mayores dificultades para acumular reservas, especialmente en un contexto en el que el acceso al financiamiento externo es limitado.

Los datos del INDEC muestran que la tendencia no se revierte en el corto plazo. En términos desestacionalizados, la cantidad de turistas no residentes disminuyó 6,4% con relación al mes anterior, mientras que la cantidad de turistas residentes disminuyó 4,9%. Sin embargo, la tendencia-ciclo indica que ambos flujos mantienen una dinámica positiva, con un crecimiento mayor en el caso del turismo emisivo (3,8% frente a 1,8% del receptivo).

Este comportamiento se da en un escenario en el que el crédito y el consumo en moneda extranjera sostienen parte de la demanda de viajes al exterior. La posibilidad de financiar gastos en dólares, junto con la evolución de los precios relativos, configura un contexto en el que el turismo se convierte en un canal de salida de divisas.