La expansión del crédito al consumo que acompañó la recuperación de la intermediación financiera "alternativa" a los bancos durante los últimos dos años comenzó a mostrar señales de agotamiento. Se trata de uno de los segmentos que, por el grado de informalidad en que se maneja la economía argentina, más creció durante ese período: proveedores no financieros de crédito. Este universo incluye a fintechs, billeteras virtuales que otorgan préstamos, emisoras no bancarias de tarjetas de crédito, cooperativas, mutuales, empresas de factoring, firmas de leasing y cadenas comerciales que financian compras de electrodomésticos y otros bienes. El último informe del sector del Banco Central muestra que, mientras el volumen de financiamiento continúa creciendo, la capacidad de pago de los clientes se deteriora a una velocidad cada vez mayor.
El informe de Proveedores No Financieros de Crédito correspondiente al cierre de 2025 y primeros dos meses del 2026 destaca que la irregularidad de la cartera alcanzó el 26,9 por ciento en febrero de este. El indicador se ubicó 9,7 puntos porcentuales por encima del registrado en agosto de 2025 y representa uno de los mayores saltos observados desde que existe la serie. El crecimiento de la mora coincide con una dinámica de tasas de interés que continúa ubicándose por encima de las que cobran las entidades financieras tradicionales. La autoridad que conduce Santiago Bausili reveló que las tasas nominales anuales de los Otros Proveedores No Financieros de Crédito alcanzaron en febrero el 144 por ciento para préstamos personales, mientras que las emisoras no bancarias de tarjetas registraron tasas del 87 por ciento.
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Si bien esos niveles resultan inferiores a los observados al cierre de 2025, siguen representando costos de financiamiento significativamente más elevados que los ofrecidos por gran parte del sistema bancario para líneas comparables. La diferencia explica en parte por qué este tipo de entidades concentra una proporción creciente de clientes con dificultades para acceder al crédito bancario o con perfiles de riesgo más elevados.
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El Central informó que el saldo total de financiamiento de los proveedores no financieros alcanzó los 13,9 billones de pesos en febrero de 2026. El organismo señaló que se produjo una desaceleración respecto de la etapa de mayor crecimiento, pero aún así el stock acumuló un aumento interanual real del 22 por ciento. Dentro de ese universo, las fintech volvieron a mostrar el mayor flujo de préstamos. La cartera administrada por estas empresas creció 11 por ciento en términos reales entre agosto de 2025 y febrero de 2026 y acumuló una expansión interanual del 47 por ciento. El avance de estas compañías explica buena parte del crecimiento del sistema no bancario de crédito.
También aumentó la cantidad de personas que recurren a estas fuentes de financiamiento. Un total de 12,1 millones de personas tenía algún tipo de asistencia crediticia otorgada por proveedores no financieros en febrero de este año, un 5 por ciento más que seis meses antes. De ese total, más de 7 millones correspondían a clientes de fintech. El organismo precisó que la cantidad de deudores de proveedores no financieros equivale al 85 por ciento del total de deudores del sistema financiero. En términos de montos, el financiamiento otorgado por estas entidades representa el 18 por ciento de la deuda que las personas humanas mantienen con los bancos.
Cambio en la composición
Los préstamos personales ganaron participación dentro de las carteras, mientras que las asistencias mediante tarjetas de crédito mostraron un comportamiento más moderado. Según el informe del BCRA, el saldo medio por préstamos personales aumentó un 1 por ciento real entre agosto de 2025 y febrero de 2026, mientras que el correspondiente a tarjetas se redujo un 7 por ciento. El dato se complementa con el de la mora, que es considerablemente más elevada en los préstamos personales que en las financiaciones mediante tarjeta. El Banco Central informó que la irregularidad alcanzó el 34,1 por ciento en préstamos personales frente al 19,4 por ciento registrado en tarjetas de crédito.
Los datos sugieren que la expansión del crédito se concentró precisamente en el segmento donde la capacidad de repago presenta mayores dificultades. La situación se vuelve más evidente al comparar la evolución de la mora con los registros observados un año atrás. En el informe correspondiente al primer semestre de 2025, el Banco Central había informado que la irregularidad total de la cartera de proveedores no financieros era de 16,2 por ciento. El salto hasta el 26,9 por ciento implica un incremento de más de diez puntos porcentuales en apenas siete meses.
La consultora EcoGo advirtió que el deterioro continuó profundizándose durante los primeros meses de este año. En un informe elaborado sobre la base de estadísticas oficiales, señaló que la irregularidad de las entidades no bancarias llegó al 27,5 por ciento y que los deudores clasificados como irrecuperables ya representan el 10,8 por ciento de la cartera total. Según el relevamiento, los préstamos con más de un año de atraso equivalen a unos 1,5 billones de pesos. La consultora destacó que esa proporción era de apenas 2,6 por ciento un año antes, lo que refleja una aceleración de la mora de largo plazo.
El deterioro también aparece reflejado en la situación de los clientes que, además de tomar créditos en fintech o financieras no bancarias, mantienen deudas con entidades financieras tradicionales. El Banco Central informó que la irregularidad de este grupo alcanzó el 16,1 por ciento en febrero de 2026, frente al 8,6 por ciento registrado en julio de 2025. La autoridad monetaria señaló que 6,9 millones de personas mantenían financiamiento simultáneo con proveedores no financieros y entidades financieras. El saldo adeudado por este grupo alcanzó los 36,8 billones de pesos.
La evolución reciente del crédito bancario también refleja un cambio de tendencia. Un informe de la consultora Equilibra indicó que el financiamiento en pesos al sector privado permaneció prácticamente estancado durante mayo, luego de haber retrocedido en abril. Según el análisis, la principal explicación no radica en un aumento de las tasas activas, sino en criterios de otorgamiento más restrictivos asociados al incremento de la mora.
De acuerdo con las estimaciones de la consultora basadas en la Central de Deudores del Banco Central, la morosidad en préstamos privados pasó del 7 al 7,2 por ciento entre marzo y abril, impulsada principalmente por el deterioro de la cartera de hogares. En este contexto, la expansión del crédito observada durante los últimos dos años comienza a enfrentar límites vinculados con la capacidad de pago de los tomadores de deuda.
La estructura actual del registro de proveedores no financieros permite dimensionar la amplitud del sector. Al cierre del primer trimestre de 2026 existían 585 empresas registradas, entre las que se contaban 137 cooperativas y mutuales, 77 fintech, 44 firmas de leasing y factoring, 41 emisoras no bancarias de tarjetas de crédito, 25 empresas vinculadas a la venta de electrodomésticos y 257 entidades agrupadas en otras categorías. La cantidad de firmas continúa creciendo. El registro sumó 19 nuevas entidades respecto al cierre del año anterior, una expansión del 3,4 por ciento.
El incremento de la oferta de crédito no bancario permitió ampliar el acceso al financiamiento para millones de personas, pero también consolidó un esquema donde una parte relevante de los préstamos se canaliza mediante entidades que operan con tasas más elevadas y perfiles de riesgo distintos a los del sistema bancario.
