Crisis industrial: crece el reclamo político para que Milei tome medidas

Un congreso reunió a referentes de diversos extractos partidarios bajo la idea de que es necesario un mayor fomento estatal al desarrollo productivo. Los datos desoladores del sector industrial que el Gobierno busca negar.

03 de junio, 2026 | 21.17

Aunque el Gobierno trata de negarlo, la crisis de la industria sigue sin tener un fin a la vista. Por eso, no son solo las diversas ramas productivas sino cada vez más sectores del arco político los que reclaman que Javier Milei tome medidas de fortalecimiento industrial.

Así quedó reflejado en el 2° Congreso Productivo para el Desarrollo que tuvo lugar entre lunes y martes de esta semana en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, organizado por Misión Productiva.

El encuentro giró en torno a "cómo producir más y mejor, cómo generar trabajo de calidad, cómo transformar sectores estratégicos en desarrollo concreto y qué rol debe tener el Estado", señalaron sus organizadores, y se dio en el marco de la destrucción de decenas de miles de empresas, la pérdida de cientos de miles de puestos industriales y una caída de la actividad sectorial casi ininterrumpida desde hace diez meses.

El congreso contó con representantes del peronismo tradicionalmente industrialistas, como el exministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas y la exministra de Trabajo bonaerense Mara Ruiz Malec, que actualmente dirige el think tank kicillofista Centro de Estudios Derecho al Futuro (CEDAF).

Pero el contexto logró reunir también, bajo ese consenso, a representantes de sectores de centro o centroderecha, como el ex exjefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y el exdiputado PRO y actual director Ejecutivo de CIPPEC, Luciano Laspina.

“Tenemos una oportunidad enorme que nos está dando el cambio tecnológico, la geopolítica, para aprovecharlo necesitamos acuerdos sobre algunas cuestiones básicas”, afirmó Laspina en un cuestionamiento indirecto a la política desindustrialista del Gobierno. La línea fue similar a la de Ruiz Malec, quien advirtió que "es importante que nos pongamos de acuerdo con qué objetivos buscamos en la política productiva, que tienen que ver con el buen vivir, y con qué estado necesitamos para ello”.

Por su parte, Rodríguez Larreta también apuntó contra Milei al señalar que "el Estado tiene que acompañar el desarrollo mediante infraestructura, I+D, educación para el trabajo, acompañamiento a empresas para cumplimiento de estándares", coincidiendo con Kulfas, quien pidió "pensar cómo el desarrollo de exportaciones puede traccionar empleo en Argentina. y que los recursos nacionales estén al servicio del desarrollo.

El congreso también reunió a referentes empresariales de la industria, como Daniel Herrero, presidente de Prestige Auto (Mercedes-Benz), Javier Viqueira, presidente de Adox y vicepresidente 1ro de ADIMRA Marysol Rodríguez, directora de Sinteplast.

Con diferentes palabras, los tres hicieron hincapié en la falta de competitividad de la industria local y en la imposibilidad de que el sector energético absorba la caída de las ramas productivas que más empleo formal contienen.

La crisis sin fin en la industria

Las definiciones del Congreso se dieron mientras la crisis de la industria no cesa, pese a que el Gobierno intenta afirmar que no es así.

A inicios de mayo pasado, se conoció que el IPI manufacturero del Indec tuvo en marzo su primera suba desde junio de 2025, con un crecimiento del 5% interanual. "TMAP", fue el posteo de Milei ese día al citar el posteo en el que Luis Caputo destacaba los datos desagregados del índice industrial oficial.

Pero, más allá de ese dato positivo, la tendencia subyacente de la "economía a dos velocidades" no cambió. Por un lado, la rama que más traccionó la industria al alza en marzo fue la petroquímica, ligada al crecimiento del sector energético.

Al contrario, otras ramas de importante generación de empleo se desplomaron, como la metalurgia y la textil. Mientras que un tercer grupo, que incluye a la industria alimenticia, creció pero sin todavía recuperarse del derrumbe de 2024, algo que se repite si se toma el dato total del IPI manufacturero.

Para peor, todo apunta a que la suba de marzo fue aislada. El Centro de Estudios de la UIA anticipó que los datos preliminares muestran en abril una baja de la industria del 0,7% interanual y del 0,4% respecto a marzo. Además, siete de nueve indicadores de la producción industrial medidos por el CEU fueron negativos, igual que en el global del primer cuatrimestre.

Evidentemente, para la UIA no alcanza con la rebaja de retenciones industriales anunciada por Javier Milei hace diez días para la petroquímica, el sector automotriz y la maquinaria. Aunque la entidad industrial festejó la medida, que ella misma había pedido días antes en una reunión con Caputo, poco más tarde salió a cuestionar la política de Milei para el sector.

En ese sentido, el presidente de la UIA, Martín Rappallini, advirtió la semana pasada en una nota a Infobae que "el país de las inversiones todavía no llegó" y reiteró su reclamo por un RIGI para la industria, al tiempo que admitió que en su encuentro con el ministro de Economía le planteó su "preocupación por el nivel de la actividad". El sucesor de Daniel Funes de Rioja asumió su cargo el año pasado con un perfil dialoguista hacia el oficialismo, pero las circunstancias lo obligaron a endurecer (mínimamente) su discurso.

El panorama alienta el pesimismo. Más allá de la leve suba de los últimos días, el dólar sigue fuertemente atrasado en el mismo nivel que tenía a inicios de año, por lo que el tipo de cambio real (que mide el BCRA) se encuentra igual que en octubre de 2024.

Las cifras que deja esta falta de competividad industrial y la desregulación comercial son desoladoras. Desde noviembre de 2023, la industria destruyó 76.000 puestos de trabajo formal netos, según datos de la propia Mision Productiva, mientras que se perdió un total de 24.400 empresas, precisó Fundar. Nada indica que el escenario vaya a cambiar al corto plazo.