Un extrabajador de la hilandería Emilio Alal fue encontrado muerto este lunes, siete meses después del cierre de la empresa que dejó a 240 empleados sin trabajo. Según sus compañeros, Silvio Ortíz, de 62 años, se encontraba bajo tratamiento de salud mental luego del cierre de la planta ubicada en la localidad de Goya.
El hombre tenía más de tres décadas de antigüedad en la firma y había participado activamente de los primeros reclamos laborales. Su cuerpo debía ser trasladado a la ciudad de Corrientes para la realización de una autopsia y el velatorio estaba previsto para el miércoles, una vez concluidos los procedimientos correspondientes.
El conflicto laboral, mientras tanto, continúa sin resolución. El pasado 25 de enero, la firma confirmó los despidos en la planta correntina y también la cesantía de 200 empleados que desempeñaban sus tareas en Villa Ángela, Chaco.
Tras quedar en la calle sin sustento económico, los empleados comenzaron a realizar múltiples protestas para reclamar el pago total de las indemnizaciones y visibilizar la problemática con cortes de rutas.
Los empleados habían impugnado la aplicación del artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), norma que habilita al empleador a abonar el 50% de la indemnización cuando el despido se produce por falta o disminución de trabajo no imputable a la empresa o por fuerza mayor debidamente acreditada. En sus presentaciones, rechazaron esa causal y reclamaron el pago completo de la indemnización.
MÁS INFO
En la contestación remitida a través de su apoderado, la firma negó y rechazó "en todos sus términos" los planteos formulados por los despedidos, calificándolos como "falsos" e "improcedentes". Asimismo, ratificó que las desvinculaciones obedecen a causas "reales, válidas y comprobables", vinculadas a la situación económica y financiera que atraviesa la compañía.
David González, exempleado de la planta, aseguró que los trabajadores todavía no cobraron indemnizaciones y que la disputa sigue por vía judicial. “Estamos como el primer día, sin cobrar ni un 5 por ciento”, afirmó.
La Justicia habría dispuesto además pagos de 300 mil pesos cada tres meses desde octubre para trabajadores con más de 20 años de antigüedad, mientras que el embargo informado sobre la firma alcanzaría los 140 millones de pesos.
Los exempleados cuestionan que esas cifras sean insuficientes frente a los años trabajados y denuncian falta de asistencia sostenida. También aseguran que el gobierno de Juan Pablo Valdés y las autoridades locales dejaron de entregar la ayuda alimentaria que recibían durante los primeros meses posteriores al cierre.
Cerró una histórica empresa textil de 50 años por la crisis de Milei: "Piensen la próxima vez que voten"
La crisis económica sumó una nueva baja en la industria textil tras conocerse el cierre definitivo de las dos plantas de Will Der SA, una empresa que durante décadas fabricó indumentaria deportiva para reconocidas marcas internacionales como Adidas, Puma, Lacoste, Fila, Salomon, New Balance y Macron. La textil dejó de operar en sus establecimientos de General Pacheco y Las Flores, y despidió a unos 120 trabajadores.
Will Der SA llegó a contar con más de 280 trabajadores entre sus distintas instalaciones, según la información publicada por la propia compañía en LinkedIn.
Sin embargo, no pudo resistir las políticas libertarias y la decisión del cierre fue comunicada por los propios socios en una reunión con el personal. Armando Anasal no pudo contener las lágrimas mientras explicaba el cierre y explicó: “Son 50 años tirados a la basura porque no pude llegar a nada”. El audio de aquel diálogo comenzó a circular posteriormente en redes sociales y grupos del sector.
MÁS INFO
“Créanme que la política nos hundió”, sostuvo el empresario y cuestionó a quienes votaron al actual Gobierno: “Con otros gobiernos todos sufrimos, pero teníamos plata en el bolsillo. Solo les pido que piensen la próxima vez que voten”.
Santiago “Tati” Phelan, el presidente de la empresa y exentrenador de Los Pumas, también habló durante la reunión y reconoció que el pago de las indemnizaciones no está garantizado: “No les voy a prometer nada, se va a pagar lo que se puede pagar, puede ser todo o puede ser nada”.
Phelan aseguró que intentaron buscar alternativas para sostener la actividad, incluso incursionando en otros rubros: “Los planes de trabajo desaparecieron”. Contó que pensó producir mamelucos para empresas mineras, pero que los pedidos que aparecieron recién comenzarían a concretarse en los próximos meses.
Para quienes atraviesan una crisis emocional o de salud mental, el Centro de Asistencia al Suicida (CAS) brinda asistencia personal, confidencial y anónima de manera gratuita en la línea 135 (desde CABA y Gran Buenos Aires) o a través de los números (011) 5275-1135 y 0800-345-1435 desde todo el país, en el horario de 8 a 24 todos los días. Asimismo, ante una emergencia o riesgo inminente, se debe llamar al 911 o al 107 del servicio SAME.
