La economía mostró en mayo una nueva señal de debilitamiento. Aunque el contraste interanual todavía exhibe números positivos por la baja base de comparación de 2025, la medición desestacionalizada confirmó una caída del 0,5% frente a abril, profundizando la desaceleración de la actividad económica. Los datos oficiales del Indec muestran un escenario heterogéneo, con un fuerte impulso del agro y la minería, pero con retrocesos en la industria y el comercio.
La actividad económica volvió a retroceder en mayo
La actividad económica registró en mayo una baja del 0,5% respecto del mes anterior en la medición desestacionalizada, lo cual marca una señal de enfriamiento a pesar del impulso de sectores de sectores extractivistas.
Si bien en la comparación interanual el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró una suba del 0,2%, el dato mensual refleja una pérdida de dinamismo luego del repunte observado a comienzos de año. El acumulado de los primeros cinco meses de 2026 mantiene un crecimiento del 1,7% frente al mismo período de 2025, aunque con una tendencia cada vez más moderada.
La evolución reciente confirma que la recuperación económica continúa siendo dispar entre los distintos sectores y todavía no logra consolidarse de manera uniforme.
El agro y la minería sostuvieron el resultado
Las mayores contribuciones positivas provinieron de explotación de minas y canteras, que avanzó 15,7% interanual, y de Electricidad, gas y agua, con una mejora del 8%. Ambos sectores fueron los principales responsables de evitar una caída más pronunciada del indicador general.
También mostraron variaciones positivas Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (4,6%), Enseñanza (1,9%), Transporte y comunicaciones (1,5%), Servicios sociales y de salud (0,8%), Otras actividades de servicios (0,6%) y Construcción (0,4%).
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La industria y el comercio siguen sin recuperarse
En contraste, la industria manufacturera y el comercio mayorista y minorista volvieron a ubicarse entre los sectores con peor desempeño y fueron los que más incidieron negativamente sobre el resultado del EMAE.
La industria registró una caída interanual del 5,6%, mientras que el comercio retrocedió 4,3%, reflejando las dificultades que enfrentan la producción y el consumo interno en un contexto de demanda todavía debilitada.
También mostraron bajas Pesca (-29,3%), Hoteles y restaurantes (-1,8%), Intermediación financiera (-1,4%), Administración pública (-1,3%) y Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-0,1%).
Una recuperación que pierde impulso
Mientras las actividades vinculadas a las exportaciones de recursos naturales continúan creciendo, ramas estrechamente relacionadas con el mercado interno mantienen dificultades para recuperar los niveles de actividad.
