Cuando los jugadores de Curazao se alinearon hombro con hombro antes de su debut en el Mundial contra Alemania, entonando un himno que la mayoría de ellos había tenido que aprender desde cero, el seleccionador Dick Advocaat se secó las lágrimas.
El entrenador neerlandés volvió a emocionarse cuando Livano Comenencia marcó el primer gol de la historia de esta pequeña nación caribeña en una Copa del Mundo, en la goleada 7-1 que les infligió Alemania.
El marcador de aquella noche, según Advocaat, solo contaba una historia. El camino que llevó a Curazao al escenario más importante del fútbol contaba otra.
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Mientras Curazao —la nación más pequeña que jamás haya llegado a un Mundial, con una población de unos 156.000 habitantes— se preparaba para enfrentarse a Ecuador el sábado en Kansas City, no había ningún atisbo de desesperanza en una plantilla que ya ha reescrito la historia deportiva de la isla.
"Obviamente, un 7-1 es un resultado contundente, pero también nos enfrentábamos a una gran selección", dijo Advocaat el viernes. "Además, era la primera vez que vivíamos algo así. Un estadio de este tamaño (...) (los jugadores de Curazao) normalmente solo pasan por delante en automóvil, nunca juegan allí".
"Esta es una gran oportunidad. Así es como debemos verlo, por el bien de la isla y del equipo. Es inconcebible que estemos jugando realmente en este gran torneo. Estos aficionados nunca lo olvidarán en toda su vida. Así que sintámonos orgullosos de haberlo conseguido".
Cuando Advocaat fue contratado en enero de 2024, la estructura apenas se parecía a la de una selección.
"Los jugadores tenían que pagarse sus propios billetes de avión. No disponíamos de las instalaciones de las que suele disponer una selección", explicó. "Pero muchas cosas han cambiado a favor de la isla, a favor del equipo".
Dado que la plantilla de Advocaat está compuesta en su mayor parte por jugadores nacidos en Países Bajos con vínculos familiares con la isla, una de las primeras tareas para crear una cultura de selección fue asegurarse de que todos los jugadores pudieran cantar el "Himno di Korsou".
"Todos tenían que aprenderse el himno de memoria, y todos lo hicieron", dijo Advocaat. "Era muy importante. Dedicaron bastante tiempo a ello".
El impacto quedó patente antes del saque inicial frente a Alemania, cuando Advocaat, el seleccionador de mayor edad de la historia de un Mundial con 78 años, se secó las lágrimas.
"A mi edad, con mi personalidad, la emoción sale fácilmente a la superficie. Ver lo lejos que hemos llegado es algo maravilloso", dijo.
"VEO MI GOL TODOS LOS DÍAS"
El DT se mostró igualmente emocionado cuando Comenencia marcó el histórico primer gol de Curazao en un Mundial.
"Por supuesto que veo mi gol todos los días", dijo el lateral derecho de 22 años con una sonrisa. "Pero no puedo quedarme ahí. Tengo que seguir rindiendo, y tengo muchas ganas de ofrecer algo bonito en el próximo partido".
Cuando se le preguntó si la participación de Curazao en el Mundial iba más allá del fútbol, Advocaat respondió: "Por supuesto".
"Todo el mundo en Alemania vio el partido (inaugural) y ha oído la palabra 'Curazao' 100 veces", señaló. "Ahora saben dónde está y saben lo bonita que es esa isla. Creo que nos beneficiaremos de esto. Solo puede ser positivo".
Sin embargo, el DT es lo suficientemente realista como para saber que este cuento de hadas quizá no llegue a la fase eliminatoria. Bromeó cuando se le preguntó qué haría falta para vencer a Ecuador, que llega desesperado por sumar puntos tras su derrota por 1-0 ante Costa de Marfil.
"Que (Ecuador) saque a cuatro jugadores", respondió.
Lo que es indiscutible es lo lejos que ha llegado Curazao. El simple hecho de estar bajo los focos del Mundial, cantando un himno que los jugadores aprendieron juntos, ya supone una de las historias más improbables del torneo.
Y para Advocaat, ese logro por sí solo ya merece una celebración.
Con información de Reuters
