La incapacidad de Italia para formar y confiar en los jugadores jóvenes es la causa principal de su declive de los últimos veinte años, según declararon a Reuters Massimo Oddo y Marco Amelia, campeones del Mundial de 2006, ahora que la "azzurra" se enfrenta a otra repesca con el riesgo de perderse su tercera fase final consecutiva.
Tras levantar el trofeo hace 20 años, Italia quedó eliminada en la fase de grupos en las dos ediciones siguientes, ganando sólo un partido. Desde entonces, se ha perdido los dos últimos Mundiales, cayendo en las repescas.
El exguardameta Amelia afirma que esos resultados no fueron reveses aislados y que "la victoria de 2006 encubrió y ocultó las limitaciones que el sistema nacional ya tenía en cuanto a estructuras y preparación".
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"No confiamos lo suficiente en los jóvenes prometedores, y los clubes invirtieron muy poco en una planificación a largo plazo", señaló. "En la Serie A hay un porcentaje muy alto de jugadores extranjeros. La única forma de cambiar esto es que los clubes inviertan más en jóvenes italianos, sabiendo que algunas de esas inversiones podrían fracasar".
Según el exdefensa Oddo, el fútbol italiano se ha quedado atrás.
"Otras ligas han superado a la Serie A, debido a factores económicos y de infraestructura", afirmó. "Antes, los jugadores italianos nunca se iban al extranjero. Ahora sí lo hacen, y llegan a Italia jugadores mediocres que quitan el puesto a los italianos. El fútbol italiano debería modernizar el sector juvenil, porque el talento existe, pero no cuenta con el apoyo adecuado".
Oddo, ahora entrenador del equipo filial del AC Milan, cree que se necesita un cambio de mentalidad completo: "Se debería invertir mucho más en aquellos a los que llamamos entrenadores y convertirlos en educadores", indicó.
"Hay que centrarse mucho en el crecimiento individual de los chicos, no tanto en los resultados. Hoy se cuestiona al entrenador incluso en el sector juvenil. Todo el mundo espera resultados, y si estos no llegan, se sustituye al entrenador. Cuando existe este tipo de problema, el entrenador acaba alineando al chico que quizá esté más preparado, pero que tiene menos potencial a largo plazo".
UN FALSO AMANECER
El triunfo de Italia en la Eurocopa 2020 ocultó momentáneamente problemas más profundos.
"Tanto en el Mundial como en la Eurocopa que ganamos, Italia hizo lo que tenía que hacer, apoyándose en una sólida defensa", dijo Oddo. "(Alessandro) Nesta, (Marco) Materazzi, (Gianluca) Zambrotta en 2006, (Giorgio) Chiellini y (Leonardo) Bonucci en la Eurocopa. Y los grandes defensas que tuvimos —creo que Chiellini fue el último gran defensa italiano de verdad— ya no existen".
Amelia coincidió en que la Eurocopa no fue un punto de inflexión, señalando la actual fase de clasificación, que incluyó dos abultadas derrotas ante Noruega y dejó a Italia como segunda de grupo.
"Italia ganó la Eurocopa jugando un fútbol más moderno, pero también apoyándose en lo que siempre ha sido nuestro ADN: la capacidad de defender bien", afirmó. "En la fase de clasificación encajamos demasiados goles. Ahora tenemos que pensar en los resultados, y estos los consiguen los equipos que saben defender bien y sacar el máximo partido a sus cualidades ofensivas".
La única ocasión anterior en la que Italia no logró clasificarse para un Mundial antes de esta racha de sequía fue en 1958, cuando quedó por detrás de Irlanda del Norte en su grupo de clasificación. El jueves se enfrentará al mismo rival en una semifinal de la repesca en Bérgamo, y el ganador viajará para enfrentarse a Gales o Bosnia y Herzegovina por una plaza en la fase final.
"No clasificarse para el Mundial sería un golpe enorme, sobre todo a nivel económico", dijo Oddo. "También para todo lo que rodea al fútbol, los medios de comunicación, los aficionados. Esta falta de resultados a nivel internacional merma el entusiasmo de los aficionados, que se está desvaneciendo; esa es la cruda realidad".
Amelia cree que el resultado de la eliminatoria no debe desviar la atención de cuestiones más amplias.
"No clasificarse no sería un desastre", señaló. "Simplemente sería una realidad que hay que analizar de forma adecuada, porque, aunque nos clasifiquemos, los problemas del fútbol italiano seguirán siendo los mismos".
(Editado en español por Carlos Serrano)
