Tomás Aranda: edad, altura y de qué juega el futbolista de Boca

El joven futbolista "Xeneize" aparece como una de las grandes promesas del fútbol argentino.

06 de agosto, 2026 | 13.30

Boca Juniors continúa apostando por el talento surgido de sus divisiones inferiores y, en ese camino, varios futbolistas comenzaron a ganarse un lugar entre las grandes promesas del club. Uno de los nombres que más expectativa genera es el de Tomás Aranda, un mediocampista que llamó la atención por sus condiciones técnicas, su personalidad dentro del campo y su crecimiento constante.

Con actuaciones destacadas en el club de La Ribera, Aranda se perfila como uno de los proyectos con mayor futuro de la institución "Xeneize". Su estilo de juego, combinado con una gran confianza para pedir la pelota en cualquier momento del partido, lo convirtió en un jugador seguido de cerca tanto por los entrenadores de Boca como por el cuerpo técnico de la Selección Argentina.

Edad, altura y de qué juega Tomás Aranda

Tomás Aranda nació el 16 de mayo de 2007, por lo que actualmente tiene 19 años. El futbolista mide 1,75 metros y se desempeña como mediocampista, una posición desde la que puede aportar tanto en la creación de juego como en la recuperación de la pelota. Su perfil técnico, la capacidad para asociarse con sus compañeros y la tranquilidad para jugar bajo presión son algunas de las cualidades que más destacan quienes lo conocen desde las divisiones inferiores.

Desde muy chico integró las categorías juveniles de Boca Juniors y fue considerado una de las principales apariciones de la cantera azul y oro. Gracias a su evolución, también fue convocado para representar a la Selección Argentina para que se foguee con los experimentados futbolistas de la Albiceleste, con la esperanza de en alguna oportunidad cercana tener más presencia.

¿Por qué le dicen "Chicle" a Aranda?

El curioso apodo nació durante una convocatoria de la Selección Argentina juvenil y fue revelado por el entrenador Lionel Scaloni. El técnico explicó que Aranda tenía la costumbre de entrenarse y hasta ingresar al campo de juego masticando chicle, una actitud que reflejaba la tranquilidad y confianza con la que afrontaba cada partido.

Aranda con la camiseta del Xeneize.

"Tanto Beltrán, como Freitas y Aranda los venimos siguiendo hace tiempo y nos ha encantado la manera de contagiar y entrenarse. Aranda tiene potrero, juega bien, quiere la pelota. No sé si lo vieron que entró a la cancha masticando chicle como si estuviera en su casa y yo le dije: 'Sacate el chicle'. Se entrena comiendo chicle. Está tranquilo, se siente tan bien... Es un chico que está cómodo y juega muy bien. Solo hay que darle tiempo", contó Scaloni al recordar aquella situación.

Después de esa anécdota, el futbolista Thiago Almada comenzó a llamarlo "Chicle" Aranda, un sobrenombre que rápidamente quedó instalado entre sus compañeros y que hoy acompaña su carrera. Más allá de la simpatía del apodo, la historia refleja una de las principales características del mediocampista: su personalidad para jugar con naturalidad incluso en escenarios de máxima exigencia.