Por veinte años, Christian Horner fue el director de Red Bull Racing, donde logró ocho campeonatos del mundo, cuatro con Sebastian Vettel y otros cuatro con Max Verstappen. De ahí la sorpresa que causó su despido a mitad de la temporada pasada, cuando desde la escudería austriaca comunicaron unilateralmente la desvinculación del británico para que sea reemplazado por Laurent Mekies en medio de la crisis de resultados del equipo.
La salida de Horner sin duda impactó en la Fórmula 1, pero su regreso estaría más cerca de nunca, ya que todo indicaría que diversos informes señalaron que se encuentra en negociaciones con Alpine para sumarse a la sede de Enstone. Sin embargo, el exdirector de Red Bull no ingresaría como el jefe en el equipo de Franco Colapinto y Pierre Gasly, sino que tendría una posición superior al no ser uno de los empleados de la escudería.
De acuerdo con la prensa europea, el inglés buscaría ingresar a Alpine como un accionista con control operativo, algo que lograría mediante una compra de acciones del equipo galo que rondaría los 800 millones de dólares. Para cumplir su objetivo, Horner lidera un consorcio de inversores británicos y estadounidenses que está encargado de las negociaciones para llevar a cabo la operación para adquirir el 24% del capital.
Ahora bien, fuentes cercanas a la negociación han indicado que el verdadero objetivo del directivo es conseguir una posición de propietario o copropietario, de manera tal que tenga capacidad de decisión directa sobre la gestión de la escudería. La clave de esta búsqueda es evitar un acontecimiento como el sucedido en Red Bull, por lo que se aseguraría su estabilidad en la estructura del equipo de F1.
Cabe mencionar que, independientemente de cómo terminen las negociaciones, Horner no está habilitado para tener funciones en la máxima categoría hasta que se cumpla el lapso de gardening tras su salida de Red Bull. Y es que, por cuestiones reglamentarias, debe pasar al menos un año antes de que un directivo vuelva a ocupar un rol en otro equipo, por lo que no podría regresar a la Fórmula 1 hasta mediados de año.
El interés de Horner por Colapinto
Durante su etapa en Williams en 2024, Franco Colapinto había despertado el interés de Christian Horner para sumarlo a la estructura de Red Bull, que ya buscaba un reemplazante para Checo Pérez. Sin embargo, los accidentes que tuvo el argentino hacia las últimas carreras lo obligaron a dar un paso al costado con la idea de ficharlo, en especial porque ya comenzaba a perder poder con respecto a Helmut Marko, quien mantenía el foco en los pilotos de la academia junior de Red Bull.
