Los ataques de ransomware no dan tregua y ya alcanzan un ritmo de seis amenazas por minuto a nivel global. El dato surge del informe Cibercrimen 2026: la nueva industria que no para de crecer, elaborado por BTR Consulting durante el primer semestre del año. El estudio advierte que el crecimiento de este tipo de delitos está impulsado por la automatización, la inteligencia artificial generativa y el modelo de Crimen como Servicio.
El panorama también muestra el peso de los errores humanos. Según el informe, el 80% de los incidentes de ciberseguridad, estafas y fraudes se origina en fallas de las personas, mientras que el 68% de los ataques tiene motivaciones económicas. A la vez, el 85% de los líderes de seguridad atribuye ataques recientes, total o parcialmente, al uso de inteligencia artificial.
El ransomware cambió su estrategia
El ransomware tradicionalmente se asociaba con el bloqueo de archivos y el pedido de un rescate para recuperar la información. Sin embargo, el informe señala que los grupos criminales ahora priorizan el robo masivo de datos sensibles, la interrupción de operaciones y la amenaza de publicar la información obtenida.
Esta modalidad aumenta la presión sobre las víctimas, especialmente empresas y organismos que pueden sufrir fuertes daños económicos y reputacionales si sus datos quedan expuestos.
Entre los principales vectores de ataque detectados durante 2026 aparecen el Crimen como Servicio (CaaS), el uso ofensivo de la IA, la extorsión basada en datos, los ataques contra dispositivos conectados y los llamados infostealers. Estos últimos son programas diseñados para robar credenciales, sesiones y tokens de acceso que luego pueden utilizarse para ingresar a redes corporativas o desviar pagos.
Los routers y otros dispositivos conectados también representan un riesgo debido a la falta de actualizaciones y de mecanismos adecuados de gestión.
Estafas digitales y el rol de la inteligencia artificial
El reporte también alerta sobre distintas estafas dirigidas directamente a los usuarios. Entre ellas aparece el pig butchering, que comienza con la creación de un vínculo de confianza y termina con una falsa propuesta de inversión.
Además, se detectaron troyanos para celulares distribuidos mediante sitios que imitan páginas legítimas, campañas que buscan obtener datos biométricos para crear deepfakes, falsos CAPTCHA y archivos enviados por WhatsApp capaces de instalar herramientas de control remoto.
La inteligencia artificial tiene, además, un doble papel. Mientras es utilizada por los ciberdelincuentes, el 77% de las organizaciones ya la incorpora en sus procesos de ciberseguridad. El problema es que el 54% reconoce no contar con suficientes especialistas para implementarla de manera segura.
En América Latina, Brasil y México se destacan por la cantidad de incidentes financieros y ataques de ransomware. Argentina también figura entre los países que reciben miles de intentos de vulneración por semana y, según el relevamiento, más de la mitad de los incidentes informados en instituciones y organismos estatales corresponden a phishing o fraude.
