Las estafas telefónicas y por WhatsApp que buscan robar claves de home banking y billeteras virtuales son cada vez más frecuentes en Argentina. Los delincuentes se hacen pasar por bancos, organismos públicos o incluso compradores para conseguir contraseñas, tokens y códigos de validación, y así acceder al dinero de sus víctimas. Según un informe de CertiSur y D'Alessio IROL, el 43% de los usuarios argentinos sufrió algún hackeo o fraude por Internet durante el último año.
La principal herramienta de los estafadores no son ataques informáticos sofisticados, sino la manipulación de las personas. A través de llamadas y mensajes falsos apelan al miedo, la urgencia o la sorpresa para conseguir que la víctima entregue voluntariamente sus datos. Por eso, existe una regla fundamental: ningún banco ni organismo oficial pide claves, tokens o códigos de seguridad por teléfono, WhatsApp, SMS o correo electrónico.
Las principales estafas que utilizan los delincuentes
Una de las modalidades consiste en ofrecer un supuesto turno prioritario para vacunarse. Los delincuentes utilizan logotipos de organismos oficiales y solicitan un código de seis dígitos recibido por SMS. En realidad, ese código puede permitirles activar la cuenta de WhatsApp de la víctima en otro dispositivo.
Otra estrategia aparece después de una venta por redes sociales o plataformas de comercio electrónico. Un supuesto comprador envía un comprobante falso por un monto superior al acordado y luego un cómplice se comunica haciéndose pasar por empleado del banco. Con la excusa de devolver el dinero, solicita claves o la activación de un token.
También existe la suplantación del número telefónico del banco. Los delincuentes consiguen que en la pantalla aparezca un número que parece oficial y alertan sobre un supuesto consumo sospechoso. Para anularlo, exigen contraseñas o códigos de seguridad.
En las billeteras virtuales, otra modalidad utiliza el débito inmediato (DebIn). El estafador asegura que enviará dinero, pero en realidad genera una solicitud de cobro. Si la víctima la acepta sin revisar, autoriza la extracción de fondos.
Cómo proteger el home banking y las billeteras virtuales
Para evitar estas estafas se recomienda ingresar al banco escribiendo manualmente su dirección oficial y no hacerlo desde enlaces recibidos por mensajes, correos o redes sociales. También hay que desconfiar de los primeros resultados de los buscadores, ya que pueden incluir páginas falsas.
Además, nunca hay que instalar programas de asistencia remota como AnyDesk o TeamViewer porque alguien los solicite durante una llamada. Tampoco se deben compartir tokens ni códigos de seguridad.
Si ya entregaste tus datos o detectás movimientos extraños, contactá inmediatamente al banco, solicitá el bloqueo de las cuentas y cambiá la contraseña del correo electrónico vinculado. Es importante conservar capturas, números telefónicos, mensajes, enlaces y comprobantes para realizar la denuncia correspondiente.
