En el marco del Día Mundial del Backup, la empresa Kingston advirtió que las compañías enfrentan un desafío cada vez mayor: proteger datos distribuidos entre servidores locales, entornos virtuales y nubes híbridas. Hoy, el backup dejó de ser una simple copia de seguridad para convertirse en una pieza clave en la continuidad del negocio, especialmente frente al crecimiento de amenazas como el ransomware.
Según el informe “Veeam Data Protection Trends Report 2024” de Veeam, cerca del 85% de las organizaciones sufrió al menos un ataque de este tipo en el último año. A esto se suma una brecha creciente entre la cantidad de datos que una empresa puede perder y la velocidad con la que logra recuperarlos, un factor crítico que impacta directamente en la operación.
El error de confiar únicamente en la nube
Desde Kingston sostienen que el backup moderno debe ir más allá del almacenamiento de datos. El foco ahora está en garantizar que sistemas esenciales —como ventas, atención al cliente o facturación— puedan restablecerse en tiempos razonables para evitar la paralización total del negocio. En este sentido, uno de los errores más comunes es creer que migrar a la nube resuelve automáticamente la seguridad de la información.
José Luis Fernández, ejecutivo de la compañía, remarca que en entornos híbridos la protección de datos debe rediseñarse desde cero. Replicar políticas antiguas sin revisar la arquitectura o descuidar la gestión de accesos puede generar fallas operativas, mayores costos e inconsistencias en las copias, lo que termina retrasando la recuperación ante incidentes críticos.
Hardware y estrategia: claves para una recuperación efectiva
El hardware también juega un rol determinante. La durabilidad de los discos SSD (endurance) y la capacidad de la memoria son factores clave para evitar cuellos de botella en situaciones de alta demanda, como una restauración completa. Un entorno que no esté preparado puede volverse inestable justo en el momento más crítico: cuando se necesita reducir el tiempo de inactividad.
Para lograr una estrategia sólida, Kingston recomienda realizar (self-audit) y apostar por componentes de nivel empresarial. Un ejemplo son los SSD de la serie DC, diseñados para sauditorías internasoportar cargas intensivas y proteger la información incluso ante cortes de energía. A esto se suman memorias RAM con corrección de errores, que evitan fallas durante la recuperación.
Finalmente, la compañía sugiere complementar la nube con copias locales en dispositivos de alto rendimiento o unidades cifradas. Esta combinación permite restaurar sistemas clave en minutos y reducir la dependencia del ancho de banda, un punto clave para mantener el negocio operativo ante cualquier incidente.
