La presa Shuangjiangkou, ubicada en un angosto valle de Sichuan, China, se convirtió en un verdadero desafío para la ingeniería moderna. Desde que fue autorizada en abril de 2015, esta estructura apuntó a ser la más alta del planeta con 315 metros de altura, pero su construcción enfrentó condiciones extremas que complicaron cada paso.
Situada a unos 2.200 metros sobre el nivel del mar, la zona registra inviernos con temperaturas que bajan hasta los 20 grados bajo cero. El suelo se congela y el ambiente hostil dificulta el trabajo tradicional, por lo que los ingenieros chinos tuvieron que innovar para seguir avanzando sin detener la obra.
¿Cómo usó China 27 espejos gigantes para construir la presa más alta del mundo?
El gran secreto fueron 27 espejos gigantes, conocidos como heliostatos, que se instalaron para aprovechar la radiación solar y calentar la arcilla del núcleo de la presa. Estos espejos reflejan la luz del sol hacia las zonas que quedan en sombra, elevando la temperatura en unos 3 grados y permitiendo sumar hasta tres horas extras de trabajo por día en ciertos momentos.
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Las primeras pruebas con esta tecnología comenzaron en 2021 y para febrero de 2022 ya funcionaban 20 heliostatos con una superficie reflectante total cercana a 1.340 metros cuadrados. Durante la construcción, se registraron aumentos de temperatura de hasta 6° en la superficie iluminada y aproximadamente 1° a cinco centímetros de profundidad, lo que logró que las áreas tratadas recuperen temperaturas positivas horas antes que las zonas sin luz solar directa.
Récord de altura y energía limpia: el impacto histórico de la megaobra en Sichuan
Gracias a esta innovación, la obra pudo avanzar incluso antes de estar terminada. La presa comenzó a funcionar parcialmente en 2026, cuando la primera de sus cuatro turbinas de 500 MW se conectó a la red eléctrica el 26 de junio. Para finales de agosto, ya operaban tres turbinas, generando 1.500 MW de los 2.000 MW proyectados inicialmente.
Se espera que, cuando las cuatro turbinas estén en plena actividad, la central produzca alrededor de 7.700 millones de kWh por año. El relleno total de la presa demandará cerca de 45 millones de metros cúbicos y la finalización completa está prevista para 2027, momento en que la función de los espejos habrá sido clave para superar las adversidades climáticas.
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El hito de ingeniería que destronó a Jinping-I y desafió a la naturaleza
Así, la presa Shuangjiangkou no solo superará en altura a la actual más alta del mundo, la Jinping-I, sino que también marcará un hito en la ingeniería al combinar tecnología innovadora con la naturaleza para construir en condiciones extremas.
