Todo lo que necesitás saber sobre cómo funcionan las vacunas

El interés por las vacunas ha aumentado por la pandemia. Pero ¿conocés realmente cómo funcionan? 

29 de septiembre, 2020 | 12.10

Desde la infancia nos vemos aterrados por los pinchazos y nos familiarizamos rápidamente con el calendario de vacunación. Las conocemos: forman parte de nuestra vida hace cientos de años. Pero ¿qué son las vacunas y cómo funcionan?

Vacunas, informe especial: ¿cuánto tarda la inmunización?

Estas son preguntas que resurgieron en los últimos tiempos. Si bien existían predicciones de que una pandemia como la de Covid-19 podía llegar a desarrollarse, la situación agarró al mundo desprevenido.

Los daños que una pandemia puede producir en la humanidad son controlables, hasta cierto punto, con las medidas de seguridad, higiene y distanciamiento que ya todos conocemos. Pero las vacunas son una intervención médica fundamental para disminuir el número de casos y muertes. 

Este proyecto lo hacemos en grupo. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

 

¿Qué son las vacunas?

Si consultamos a la Organización Mundial de la Salud (OMS) qué son las vacunas, la definición es: toda preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad. O sea, funcionan estimulando la producción de anticuerpos.

¿Sabías que no todas las vacunas son inyectables? Si bien esta es su forma más habitual, también pueden administrarse con vaporizador nasal o de forma oral.

Entonces, las vacunas no están diseñadas para curar enfermedades, sino para prevenirlas. 

 

 

Importancia de las vacunas

Las vacunas son fundamentales para una buena salud comunitaria. Se llama “inmunidad colectiva” cuando se mantienen tasas de inmunización óptimas. Incluso las enfermedades que han sido erradicadas pueden volver si las tasas de inmunización bajan, es decir, si la gente deja de vacunarse o vacunar a sus hijos.

 

 

La OMS se vio obligada a reforzar sus campañas de concientización en relación a esta temática. Esto a partir del aumento de casos de enfermedades erradicadas en países de, prácticamente, todos los continentes.

Este ha sido el caso del sarampión en Argentina. A mediados de 2019 hubo un brote de esta dolencia en el país, que se encontraba erradicada desde el año 2000.

Fue la más larga desde la eliminación de la circulación endémica. Los 179 casos de sarampión que conformaron este brote hubieran sido fácilmente evitables mediante la vacunación preventiva.

En el caso argentino puede señalarse la responsabilidad de la gestión anterior. Pero otro motivo de la caída de las tasas de inmunización a nivel mundial es el movimiento antivacunas.

Este movimiento surgió a partir de la creencia de que existe una relación entre la vacuna triple viral y el desarrollo de autismo en niños. Esta relación había sido planteada, en 1998, en la revista científica The Lancet.

Sin embargo, la publicación debió retractarse formalmente en el año 2010. Se comprobó que los resultados de la investigación habían sido manipulados. En consecuencia, el autor del artículo perdió su licencia. 

 

 

Por qué vacunarnos

Puede que te preguntes por qué es importante vacunarse como prevención de enfermedades que ya no están en circulación. ¿Qué son las vacunas para aquellas dolencias erradicadas? La garantía que impide un rebrote. 

Lo que sucede es que los agentes infecciosos que causan las enfermedades ausentes en un país pueden estar circulando en otro. Sería imposible evitar el contagio entre fronteras. 

Volviendo al ejemplo del brote de sarampión en Argentina, se han detectado casos importados. El alto nivel de contagio de la enfermedad convirtió esto en un riesgo para toda la población que no se encontrara inmunizada. 

Para entender cómo funcionan las vacunas y su importancia, podemos pensar lo siguiente. Imaginemos que, por algún motivo, Argentina hubiera contado con una vacuna para el Covid-19 previo a las primeras infecciones, y toda la población se hubiera encontrado inmunizada.

No hubiera sido necesario el distanciamiento social, ni el cierre de fronteras, ni ninguna de las medidas que se han tomado frente a la urgencia sanitaria. La transmisión no hubiera prosperado en una población efectivamente inmunizada.

Todo el caos mundial que se vive, como consecuencia del Covid-19, es porque se trata de una enfermedad nueva para la cual no se contaba con una vacuna. 

Según datos de la OMS, actualmente se previenen entre 2 y 3 millones de muertes anuales gracias a la vacunación. Además, en caso de mejorarse la cobertura mundial de vacunas, otros 1,5 millones de muertes podrían evitarse.

 

 

Cómo se hacen las vacunas

La expectativa mundial por ver el fin de la pandemia de Covid-19 ha hecho resurgir algunas preguntas: ¿qué son las vacunas? ¿Cómo funciona una vacuna? ¿Cómo se hacen?

El proceso es largo, complejo y sometido a múltiples y rigurosas pruebas y ensayos. A continuación, te contamos, en rasgos generales, cuáles son los principales pasos para la fabricación de una vacuna.

El primer paso es la identificación del virus. ¡Y no se hace solo cuando se trata de enfermedades nuevas! De hecho, las enfermedades que están hace años en circulación, con vacunas vigentes que las previenen, mutan permanentemente. 

Es por esto que, por ejemplo, para el caso de la gripe, los laboratorios nunca dejan de tomar muestras de los virus circulantes para encontrar cepas diferentes a las previamente identificadas. Entonces, cada temporada deben desarrollarse nuevas vacunas. 

 

Una vez identificado el virus, se desarrolla la cepa vacunal del mismo. Esto se hace con un híbrido entre la cepa pandémica y una cepa de laboratorio. De esta manera, el virus se vuelve menos peligroso.

Luego, esta cepa vacunal se verifica. Debe someterse a prueba y cumplir con los siguientes requisitos:

  • debe producir las proteínas exteriores de la cepa pandémica

  • debe ser inocuo

  • se debe multiplicar en huevos de gallina (este es el método de producción que utiliza la mayoría de los fabricantes de vacunas).

Por último, se preparan los reactivos que someten a prueba el rendimiento vírico y, a partir de los resultados, se envasan las dosis correctas de la vacuna. Esta etapa lleva como mínimo tres meses. 

Una vacuna ya lista debe pasar por una etapa de prueba preclínica: varias pruebas in vitro y pruebas en animales. Luego, la etapa de los ensayos clínicos consta de tres fases en que un número cada vez mayor de voluntarios recibe la dosis.

Ante una pandemia es importante que las vacunas se produzcan rápidamente, y en grandes cantidades, para que surtan el máximo efecto posible. Pero dicha producción no puede comenzar hasta que la vacuna diseñada sea sometida a suficientes ensayos y sea aprobada.

 

 

Cómo funciona una vacuna

Las vacunas contienen en su fórmula los mismos microorganismos que provocan las enfermedades. Pero se trata de virus o bacterias ya muertos o debilitados. 

De esta manera, estimulan el sistema inmune para la producción de anticuerpos sin hacer daño ni enfermar. Sin embargo, existen casos excepcionales.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, entre un 1% y un 5% de las personas vacunadas no desarrollan inmunidad. Podrían, por lo tanto, enfermarse al ser expuestos a la enfermedad.

Pero, en la enorme mayoría de los casos, las vacunas son efectivas. Si el paciente común, una vez vacunado, es expuesto a la enfermedad, sus anticuerpos neutralizan las células invasoras. 

 

Tipos de vacunas

Existen cuatro tipos de vacunas. ¿Cuáles son sus características? A continuación, te contamos.

 

Vacunas vivas atenuadas

Estas se elaboran a partir de una forma debilitada del germen que causa la enfermedad que pretenden combatir. Lo que generan en el cuerpo de la persona vacunada es algo muy similar a lo que la infección natural provocaría.

Por este motivo, la respuesta inmunitaria es fuerte y de larga duración. Este es el caso de las vacunas contra sarampión, paperas y rubéola (la famosa triple viral). También el rotavirus, la viruela, la varicela y la fiebre amarilla.

Probablemente recuerdes haber recibido algunas de estas vacunas en la infancia y nunca más. El efecto de las vacunas vivas atenuadas puede durar toda la vida.

 

Vacunas inactivadas

Estas vacunas se preparan con una versión muerta del germen que provoca la enfermedad. Por este motivo, son menos fuertes y efectivas que las vacunas atenuadas.

La hepatitis A, la gripe, la polio y la rabia se combaten con este tipo de vacunas. Son necesarias dosis de refuerzo para asegurar una inmunidad continua. 

 

Vacunas de subunidades, recombinantes, polisacáridas y combinadas

¿Qué son las vacunas de este tipo? Son aquellas que utilizan partes específicas del germen para su conformación. Esto se hace para atacar eficientemente al germen en su parte peligrosa.

Por cómo funcionan las vacunas de este tipo, ofrecen una respuesta inmunitaria muy fuerte. Pero requieren la administración de dosis de refuerzo para garantizar una protección continua contra la enfermedad.

Las enfermedades que se previenen de esta forma son: HIB, hepatitis B, HPV, tos ferina, enfermedad neumocócica y culebrilla. 

 

Vacunas con toxoides

Estas vacunas utilizan una toxina que se fabrica desde el germen que causa una enfermedad. Entonces, no crean inmunidad al germen, sino solo a las partes necesarias.

Las vacunas toxoides se utilizan para prevenir la difteria y el tétanos, y requieren aplicaciones de refuerzo.

 

Tiempo para crear una vacuna nueva

Si hay algo que la humanidad entera preguntó a partir del surgimiento de la pandemia de Covid-19, además de cómo funcionan las vacunas, fue: ¿cuánto tiempo requiere la creación de una vacuna nueva?

Ya te comentamos, de manera resumida, los pasos que requiere la fabricación de cualquier vacuna. Cada uno de ellos exige entre semanas y meses de trabajo, que además se ven prolongados a partir de las pruebas y errores inevitables.

Pero, además, el proceso no es igual en el caso de vacunas totalmente nuevas. La fabricación para enfermedades conocidas, aunque se enfrenten a cepas nuevas del virus en cuestión, parten sobre la base de conocimiento comprobado. De esta manera, la cantidad de pruebas necesarias es menor.

En el caso del Covid-19, la comunidad científica cuenta solo con los antecedentes de las epidemias SARS y MERS. Estas también fueron causadas por diferentes coronavirus.

Normalmente, la creación de una nueva vacuna lleva de cinco a diez años. Algunas veces el virus muta antes de que el proceso termine y se debe empezar de nuevo. Este es el caso del HIV, que cambia continuamente impidiendo que los científicos logren combatirlo a tiempo.

La vacuna del virus del ébola, por citar otro ejemplo, demandó cinco años antes de su aprobación para uso en personas.

Ante la pandemia de Covid-19, la comunidad científica planteó desde un comienzo que la vacuna podría resolverse en menos de un año y medio. Esto gracias al esfuerzo de los profesionales de todo el mundo que se propusieron trabajar en tiempo récord, buscando la manera de no descuidar los protocolos de seguridad.

Las vacunas son seguras

Si tenés dudas respecto a lo seguras que son las vacunas, podés quedarte tranquilo. Son múltiples las pruebas que se realizan a lo largo de su proceso de elaboración. 

¿Cómo funciona una vacuna para ser aprobada? Debe someterse a rigurosas evaluaciones en diferentes fases de ensayos clínicos. Además, siguen siendo regularmente evaluadas una vez que son comercializadas. 

Por otro lado, los procedimientos propios del desarrollo de conocimiento científico favorecen la puesta a prueba de las vacunas comercializadas. Los especialistas están en constante búsqueda de indicios que prueben sus posibles efectos adversos. 

Sería una exageración decir que las vacunas aprobadas no tienen efectos adversos. ¿Quién no ha padecido la famosa febrícula que sigue a la inyección? Pero, según la OMS, la mayoría de estos efectos son leves y temporales. 

En todo caso, lo que dicha organización invita a contemplar es lo siguiente. Por cómo funciona una vacuna aprobada, su posible efecto adverso será menos grave que aquellas lesiones que pueden ocasionarse por la enfermedad que esta previene.

 

Conclusión

Las vacunas son un logro científico que hacen del mundo un lugar más seguro. Estamos tan acostumbrados a ellas que casi no nos preguntamos qué son las vacunas o cómo funciona una vacuna.

Eso hasta que la coyuntura mundial nos obligó a poner la atención ahí, en avances científicos casi incomprensibles para la mayoría, que pueden retornar la vida a su estado habitual.

Tal vez la pandemia de Covid-19 y la expectativa mundial frente a la nueva vacuna ayuden a atenuar el movimiento antivacunas. Según los organismos internacionales y los profesionales de la salud, se trata de una tendencia sin base científica que pone en peligro no solo vidas aisladas, sino la vida en comunidad.

Para mantenerte actualizado respecto a los avances científicos, seguí leyendo El Destape.

 

LA FERIA DE EL DESTAPE ►