Quién era Facundo Rico, el ingeniero argentino asesinado en España

El ingeniero argentino tenía 37 años. Fue hallado asesinado en su departamento de Madrid y el presunto autor del crimen se quitó la vida horas después.

23 de julio, 2026 | 11.34

La investigación por el asesinato del ingeniero argentino Facundo Rico mantiene conmocionada a España. El profesional, de 37 años, residía desde hacía más de una década en Madrid y desarrollaba su carrera en el sector de energías renovables. Recientemente fue hallado muerto en su departamento del barrio Las Tablas, con 13 puñaladas en el cuerpo.

Según Noticias Argentinas, el cuerpo de Rico fue encontrado el martes pasado, después de que los vecinos del exclusivo complejo alertaran a la Policía Nacional por el intenso olor a químicos proveniente del departamento del sexto piso.

Al ingresar a la vivienda los agentes encontraron a Rico tendido en el suelo de la cocina, con heridas de arma blanca en el abdomen, la espalda y el omóplato.

Una carrera en España

El ingeniero argentino tenía también la nacionalidad española y había desarrollado una sólida trayectoria profesional allí. Antes de instalarse en Madrid vivió en la comunidad autónoma de Extremadura. En el departamento donde fue hallado muerto, llevaba residiendo entre tres y cuatro años. 

Estaba especializado en energías renovables, había cursado dos másteres y un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid sobre la optimización de la limpieza de plantas fotovoltaicas, área en la que era reconocido.

También había ocupado cargos vinculados a proyectos eólicos y fotovoltaicos en países como Uzbekistán y apenas dos meses antes de su asesinato había cambiado de empleo.

La principal hipótesis que manejan las autoridades

La investigación del crimen apunta a un hombre español de 65 años identificado como Alberto. Según El País, las autoridades sostienen que el sospechoso creía que su esposa mantenía una relación paralela con Rico y que esa especulación derivó en una obsesión.

Según la misma fuente, la mujer tenía decidido separarse de su marido. Además compartía gimnasio con el ingeniero argentino, lo que habría alimentado los celos del hombre acusado, quien habría acudido a la vivienda de Rico alrededor de las 10 de la mañana de aquel martes.

Los investigadores creen que los dos mantuvieron una fuerte discusión que terminó con el ataque. Después de apuñalar a la víctima en la cocina, el agresor escapó del edificio y fue visto por el portero antes de subirse a su auto.

Horas después se dirigió a una propiedad que tenía en La Adrada, donde se encontraba su esposa. Al día siguiente, cuando el crimen ya había trascendido públicamente, se trasladó a una garganta de esa localidad y se arrojó al vacío.

El hecho se consideró como suicidio y la investigación continúa para reconstruir la secuencia de los hechos y confirmar el móvil del crimen del ingeniero.