Un grupo de 40 pingüinos de Magallanes fue reubicado en un bioparque de Allen, Río Negro, tras el abandono sufrido por la quiebra del ex Aquarium de Mar del Plata. Sin embargo, ambientalistas cuestionan el traslado debido a las altas temperaturas de la región —superiores a 38 °C en verano— y denuncian presuntos intereses comerciales con estos animales.
¿Por qué cuestionan el traslado de los pingüinos a Allen?
Ambientalistas locales y expertos en fauna expresaron su preocupación por el nuevo destino de los pingüinos, ya que la región de Allen suele tener temperaturas superiores a 38 grados durante el verano, un clima poco adecuado para esta especie acostumbrada a ambientes más fríos.
Además, cuestionaron la verdadera intención detrás de la reubicación, señalando que “se trata de un negocio y no de un acto de preservación de la especie”. Estas voces advierten que el traslado podría no garantizar el bienestar ni la conservación efectiva de los pingüinos.
El caso pone en evidencia la problemática que enfrentan muchos animales cautivos cuando sus espacios de cuidado y exhibición cierran o se descuidan, y abre el debate sobre cómo deben manejarse estos procesos para asegurar la protección real de la fauna.
Por ahora, el futuro de estos 40 pingüinos depende del manejo que se haga en el bioparque rionegrino y de la vigilancia que puedan ejercer las organizaciones comprometidas con la conservación animal.
¿Qué pasó con el Aquarium de Mar del Plata y sus 66 animales?
En abril de 2026, la Justicia decretó la quiebra del Aquarium de Mar del Plata tras tres décadas de popularidad. La empresa Plunimar S.A. dejó 66 animales en el predio, entre pingüinos, saltarrocas y lobos marinos, cuyo destino quedó bajo control judicial.
La empresa había intentado venderlos antes de la quiebra para generar liquidez. La venta más llamativa fue la de diez delfines a Egipto por US$800.000 en diciembre de 2025, operación que nunca notificó y que se conoció en el expediente judicial.
También hubo intentos fallidos de venta desde México, China y el zoológico de San Pablo. Los animales pasaron a integrar el activo bajo administración judicial, por lo que cualquier venta, traslado o cesión debe ser autorizada en el marco del expediente.
Meses después, 40 pingüinos de Magallanes fueron trasladados a un bioparque en Allen, Río Negro, pero ambientalistas cuestionaron el nuevo destino por el clima cálido de la región y por las verdaderas intenciones detrás de la reubicación.
