A menos de dos horas de la Ciudad de Buenos Aires existe un pequeño destino que combina historia, paisaje rural y espacios al aire libre. Vicente Casares, ubicado en el partido de Cañuelas, es una alternativa para quienes buscan pasar el día fuera del ritmo de la ciudad sin tener que hacer un viaje largo ni gastar demasiado en transporte.
Con alrededor de 1.300 habitantes, el pueblo conserva el perfil tranquilo de las localidades rurales bonaerenses tiene calles de poco movimiento, casas bajas, caminos rodeados de verde y construcciones que recuerdan el pasado productivo de la zona. A eso se suma su cercanía con espacios naturales y una laguna que permite incorporar una pausa al aire libre durante la visita.
Uno de los principales atractivos de Vicente Casares es, además, su vínculo con la historia de la industria láctea argentina. La localidad creció alrededor de La Martona, la empresa fundada en 1889 por Vicente Lorenzo Casares y considerada una de las experiencias pioneras de la producción lechera a escala industrial en el país.
El legado de aquella época todavía forma parte del paisaje local. La zona de la antigua fábrica y la estación ferroviaria permiten acercarse a una historia vinculada con el desarrollo de la actividad agropecuaria y con la transformación de las formas de producción de alimentos en la Argentina.
Qué hacer en Vicente Casares durante una escapada
El recorrido puede comenzar por la estación de Vicente Casares, que volvió a tener servicio ferroviario en junio de 2026. La recuperación de esta parada permitió reforzar la conexión del pueblo con el Área Metropolitana de Buenos Aires y abrió una alternativa de transporte público para quienes quieren visitarlo durante el fin de semana.
Después, una de las opciones es recorrer tranquilamente el casco del pueblo y sus alrededores. El ritmo es completamente diferente al de la ciudad, hay calles tranquilas, viviendas bajas, espacios verdes y distintos puntos relacionados con la actividad rural.
La visita también puede incluir una salida hacia la laguna y los espacios naturales de la zona, ideales para caminar, descansar y pasar unas horas al aire libre. El paisaje es parte importante de la experiencia, especialmente durante los días de primavera, cuando el entorno rural se convierte en uno de los principales atractivos para una escapada corta.
Para completar el paseo, la propuesta gastronómica permite quedarse a almorzar antes de regresar. En la zona hay opciones de parrillas, pastas, picadas y productos regionales, por lo que es posible organizar una jornada sin necesidad de realizar grandes desplazamientos.
Cómo llegar a Vicente Casares en tren
Una de las principales ventajas para quienes salen desde Capital Federal es que se puede llegar en tren desde Plaza Constitución. El recorrido se realiza a través de la línea Roca en dirección a Cañuelas, con descenso en la estación Vicente Casares.
El valor informado para el viaje es de $730 por tramo utilizando una tarjeta SUBE registrada, por lo que el traslado de ida y vuelta queda por debajo de los $2.500 mencionados para esta escapada. De esta manera, Vicente Casares aparece como una alternativa cercana para quienes quieren aprovechar un sábado o domingo para conocer un pueblo bonaerense, recorrer parte de la historia productiva del país y disfrutar de un paisaje rural sin necesidad de viajar demasiado lejos de Buenos Aires.
