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Era un pantano abandonado: lo rescataron de las inmobiliarias y hoy es el refugio de cientos de animales

La pareja logró transformar el terreno en un refugio de cientos de aves y otras especies silvestres. Establecieron reglas estrictas para la conservación de animales.

19 de agosto, 2026 | 15.58
Cigüeñas

Un matrimonio compró unas 18 hectáreas de pantano en Florida, Estados Unidos, para evitar que fuera urbanizado. Jim Stevenson y Tara Tanaka vivían desde la década de 1990 junto a un humedal de cipreses, ubicado cerca de Tallahassee, y estaban al tanto de la diversidad de animales que se encontraban allí.

En 2007 tuvieron la posibilidad de comprar el terreno lindero y comenzaron a administrarlo como un santuario privado de vida silvestre. Unos 15 años después, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos (USFWS) contabilizó 275 cigüeñas de bosque (wood storks) anidando en 2022.

Además, se registraron numerosas especies de garzas, patos y otros animales. Stevenson es un biólogo retirado que trabajó en parques estatales, mientras que Tanaka se especializó como fotógrafa y videógrafa de naturaleza. Para ambos no alcanzaba con comprar el pantano, había que conservar sus condiciones activamente.

“Cada vez pienso más que, si los propietarios privados no protegen sus tierras, puede que no quede hábitat para la vida silvestre, especialmente los humedales”, explicó Tanaka a la Sociedad Nacional Audubon.

Proteger los ecosistemas

El matrimonio solía recorrer el lugar en canoa para retirar árboles invasores de sebo chino. Posteriormente, realizaron otros trabajos para controlar la vegetación y mantener superficies de agua adecuadas para las aves. Con el paso del tiempo, el ecosistema terminó atrayendo una extraordinaria variedad de fauna.

Además de las cigüeñas de bosque, se registró la presencia de grandes garzas azules, garcetas, anhingas, patos de Carolina y gallinetas. También aparecieron linces rojos, mapaches, zorros, nutrias, castores, coyotes y conejos de pantano.

Por otro lado, en el santuario también hay animales que podrían parecer una amenaza para las aves, pero hay otros, como los caimanes, que podrían convertirse en aliados.

Las cigüeñas suelen construir sus nidos en árboles rodeados de agua, lo cual dificulta el acceso de ciertos depredadores terrestres, y la presencia de caimanes puede mantener alejadas a otras especies, como los mapaches, que son capaces de atacar huevos y crías.

Tanaka documentó desde su casa buena parte de lo que sucede en el humedal. “Nuestro trabajo ha convergido para apoyar este esfuerzo”, explicó. En 2016, establecieron una servidumbre de conservación permanente sobre la propiedad. El mecanismo permite mantener el terreno en manos privadas, pero restringe legalmente los desarrollos que podrían perjudicar su valor ambiental.

Reglas para ingresar al santuario

Quienes ingresan al santuario deben cumplir con reglas estrictas: está prohibida la caza y la pesca. El objetivo es preservar incluso a los animales más pequeños que habitan el ecosistema.

De esta manera, lograron que se recuperara la cantidad de parejas reproductoras de cigüeñas. En las décadas de 1930 había unas 20.000, pero la cifra cayó a 5000 en los años 1970, para ser declarada en peligro en 1984. Al proteger los terrenos, la población comenzó a recuperarse.

Para 2022 ya había más de 10.000 parejas reproductoras, mientras que las colonias de anidación se habían más que triplicado.

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