Los trabajadores de una importante curtiembre atraviesan un momento de incertidumbre ya que en medio de la crisis económica que generó Javier Milei, hay riesgo de que la empresa despida a 100 trabajadores y suspenda a otros 200.
Se trata de la firma Sadesa que busca reducir su plantel en la fábrica de la ciudad santafesina de Esperanza. La empresa es una de las más importantes de la industria del cuero en en país y ligada históricamente a la familia de Marcos Galperín.
Luego de que en las últimas semanas se concretaran una docena de despidos, el temor ahora pasa por una posible profundización del ajuste que podría afectar a gran parte de la planta si la empresa renueva un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC).
El riesgo de 100 nuevos despidos en Sadesa
Según advirtieron representantes gremiales, la continuidad de ese mecanismo habilitaría a la compañía a avanzar con el despido de alrededor de 100 trabajadores y la suspensión de otros 200, quienes pasarían a percibir apenas el 50 por ciento de sus salarios durante el período de inactividad.
La situación genera una fuerte preocupación entre los empleados de una firma que supo ser uno de los principales motores industriales de la región. En su momento de mayor actividad, Sadesa llegó a emplear a más de 2.000 personas en Esperanza. Sin embargo, tras años de retracción, la dotación se redujo drásticamente y actualmente la planta cuenta con alrededor de 400 operarios y empleados administrativos.
Desde la empresa argumentan que atraviesan una sostenida caída de la actividad y dificultades para mantener la operación en las condiciones actuales. Según sostienen, la baja demanda y el deterioro del mercado obligan a adoptar medidas que permitan reducir costos y garantizar la continuidad de la compañía.
Los trabajadores, en cambio, observan el escenario con desconfianza. Consideran que el ajuste responde a una estrategia para modificar las condiciones laborales y reducir personal de manera permanente. Además, remarcan que muchos operarios con más de una década de antigüedad perciben salarios que ya no alcanzan para cubrir el costo de la canasta básica, por lo que nuevas suspensiones o despidos agravarían aún más la situación económica de numerosas familias de Esperanza.
La crisis de Sadesa también está vinculada a transformaciones que atraviesa toda la industria del cuero en Argentina. Uno de los factores señalados por el sector es el cambio en el esquema de retenciones impulsado por el Ministerio de Desregulación, que, según las empresas curtidoras, favoreció la exportación de cuero sin procesar por encima del cuero industrializado.
