Qué documentos, requisitos y trámites son necesarios para importar un auto de forma particular en Argentina

El Gobierno nacional simplificó los procedimientos para adquirir un vehículo y traerlo desde el exterior. 

05 de agosto, 2026 | 19.15

La posibilidad de importar un auto de manera particular en Argentina quedó habilitada tras los cambios normativos impulsados por el Gobierno nacional en 2025. A partir de ese esquema, las personas físicas pueden comprar un vehículo en el exterior sin necesidad de gestionar su patentamiento en el país.

La modificación simplificó uno de los principales obstáculos del proceso: la homologación. Si el modelo ya cuenta con una Licencia de Configuración de Modelo (LCM) vigente, el particular puede utilizarla para registrarlo. Si no existe esa licencia, deberá tramitar un Certificado de Seguridad Vehicular (CSV), requisito indispensable para obtener el patentamiento.

No obstante, la compra de un auto en el exterior implica cumplir con una serie de trámites administrativos, reunir documentación y afrontar impuestos, costos de transporte y gastos aduaneros antes de que el vehículo pueda circular legalmente en el país.

¿Qué documentación y requisitos se necesitan para importar un auto desde el exterior?

El primer paso consiste en adquirir el vehículo y reunir la documentación comercial correspondiente. Entre los papeles necesarios se encuentran la factura de compra, la identificación completa, incluyendo el número de chasis o VIN y el número de motor, además de la documentación personal del comprador. En algunos trámites también puede requerirse el título de propiedad y fotografías para acreditar su identificación.

Uno de los requisitos centrales es la homologación. Cuando el modelo ya se comercializa oficialmente en Argentina, puede utilizarse la LCM existente. En cambio, si se trata de un vehículo que nunca fue homologado en el país, el propietario deberá obtener un Certificado de Seguridad Vehicular ante la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía. Ese certificado verifica que la unidad cumple con las condiciones técnicas exigidas para circular y permite avanzar con el patentamiento.

La normativa también reconoce certificaciones internacionales de seguridad emitidas por organismos de las Naciones Unidas, la Unión Europea, Estados Unidos y Brasil, lo que reduce la cantidad de trámites respecto del régimen anterior.

Una vez que el vehículo ingresa al país, el comprador debe completar el despacho aduanero, abonar los tributos correspondientes y finalizar la inscripción en la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor (DNRPA) para obtener la patente y la documentación habilitante para circular.