El reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas es una de las causas más sostenidas de la política exterior nacional y se apoya en fundamentos por fuera de la guerra de 1982. Desde factores históricos, evidencia geográfica y principios de derecho internacional, el reclamo tiene varios argumentos.
Islas Malvinas: cuáles son los argumentos que posee Argentina para reclamarlas
En 1829 se creó la Comandancia Político y Militar de las Islas Malvinas mediante un decreto en el que se detallaron los fundamentos de la soberanía argentina sobre el archipiélago, basados en tres pilares: el derecho de primer ocupante, el consentimiento de las principales potencias marítimas europeas de la época y la proximidad geográfica de las islas al territorio continental.
Derecho del primer ocupante
Al independizarse de España, se estableció que la naciente República había heredado la totalidad de los derechos que los españoles ejercían sobre los territorios de la antigua metrópoli, incluidas las Malvinas. España había ejercido dominio efectivo sobre las Malvinas durante décadas, a través de sucesivos gobernadores y de una administración continua dependiente primero de Buenos Aires y luego del Virreinato del Río de la Plata.
Tras la Revolución de Mayo de 1810, el gobierno patrio continuó ejerciendo actos concretos de soberanía sobre las islas: días después de asumir, la Primera Junta dispuso el pago de haberes al entonces comandante del archipiélago, y en 1820 se realizó la toma formal de posesión con el izamiento del pabellón nacional. Tiempo después, la Comandancia Política y Militar que se creó en 1829 desarrolló en Malvinas una colonia con población estable, actividad económica y regulación de recursos.
Sin embargo, fue solo hasta el 3 de enero de 1833, cuando las fuerzas británicas desplazaron por la fuerza a las autoridades argentinas que ejercían el control del territorio, sin que mediara un estado de guerra previo entre ambos países. Argentina considera este episodio un acto de fuerza contrario al derecho internacional y, desde entonces, mantiene un reclamo diplomático.
El reclamo de las Islas Malvinas cuenta incluso con argumentos geográficos y geológicos
El respaldo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)
El reclamo argentino también se sostiene en resoluciones de organismos internacionales. En 1965, la Asamblea General de la ONU aprobó la Resolución 2065, que reconoció formalmente la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido e instó a ambos países a negociar una solución, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas.
A esto se suma la Resolución 37/9 de la Asamblea General, firmada meses después de la Guerra de Malvinas de 1982, que reafirmó que el resultado del conflicto no modificaba la naturaleza de la disputa de soberanía ni la necesidad de retomar las negociaciones.
El argumento geográfico y geológico
Uno de los grandes argumentos de Argentina tiene base científica: la continuidad geológica entre la Patagonia y el subsuelo de las Malvinas. Estudios del CONICET sostienen que existe una continuidad estructural entre el territorio continental argentino y el lecho marino donde se ubican las islas, lo que reforzaría la idea de que forman parte de una misma plataforma continental.
Sobre esa base, Argentina llevó adelante durante más de una década campañas oceanográficas y estudios sísmicos y batimétricos para fundamentar la extensión de su plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas. Esa investigación fue presentada en 2009 ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de la ONU, que en 2016 avaló la extensión reclamada tras un extenso proceso de evaluación. Si bien ese dictamen no resuelve por sí solo la cuestión de la soberanía, Argentina lo interpreta como un reconocimiento técnico de que las Malvinas se encuentran dentro de la prolongación natural de su territorio.
MÁS INFO
El reclamo argentino se mantiene hasta la actualidad, incluso, forma parte de la Constitución Nacional que ratifica la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes, y además, establece la recuperación de esos territorios como un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.
