Trabajadores de un importante frigorífico llevan meses sin cobrar y hay trabajadores viviendo en la planta

Los empleados no cobran desde septiembre y varios fueron desalojados de sus hogares por no poder pagar el alquiler.

22 de enero, 2026 | 18.40

Los trabajadores de un importante frigorífico viven una angustiante situación, ya que llevan varios meses sin cobrar el sueldo en medio de la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei.

En ese contexto, hay operarios del frigorífico Euro de Santa Fe que están viviendo dentro de la planta de Gobernador Gálvez, ya que fueron desalojados de sus hogares porque no podían pagar el alquiler

El delegado del lugar, Walter Navarro explicó que la firma viene achicando la planta con retiros voluntarios y despidos, pero que además no cobran desde septiembre y que les debe el aguinaldo

"Llegamos a ser 750 personas antes de 2025. Después empezaron con los retiros que eran obligados; quedamos primero 400 y ahora somos 150", detalló en diálogo con la AM530.

En esa línea, agregó: "No cobramos octubre, noviembre, diciembre ni el aguinaldo. Los dueños desaparecieron. Ahora apareció un interesado pero los últimos que aparecieron les pidieron una suma que era superior a la deuda que tienen con nosotros y no quisieron arreglar".

Contó además que el lugar se dedica a producción de menudencia y tripa de embutidos. "Entendemos que la situación del país no es la mejor, pero la empresa con 150 personas puede funcionar tranquilamente", subrayó. También explicó que los dueños también tienen un conflicto en el Frigorífico Pico en La Pampa.

Hay trabajadores viviendo en el frigorífico

Navarro también relató la dura situación que viven algunos de los trabajadores por la falta de pagos: "Tenemos 13 personas viviendo en la empresa y hay 2 o 3 que se están por sumar. Eso es por los desalojos porque no pueden pagar los alquileres".

"Ahora tenemos dos grupos de compañeros en la planta. Hay compañeros que están lavando autos acá y hacen cosas para vender como tortas fritas. Para intentar sobrevivir", sumó.

Las protestas en el lugar comenzaron en octubre cuando empezaron los atrasos salariales sumados a los despidos. En aquel momento, el Ministerio de Trabajo de Santa Fe dictó una conciliación obligatoria que se venció y, al no llegar a un acuerdo, se profundizó la crisis.

“Nos encontramos con un escenario muy preocupante. La empresa no da respuestas y pretende avanzar sobre derechos básicos de los trabajadores”, expresó Navarro en aquel momento y alertó que el principal desencadenante de esta situación es "la política económica del Gobierno nacional, que destruye el consumo interno, habilita importaciones y deja a los trabajadores a la deriva".

El delegado apuntó contra las políticas del gobierno nacional.