Confirman cuándo inicia el juicio a la abogada detenida por racismo en Brasil: su defensa dice que recibirá “alguna pena”

La primera audiencia contra Agostina Páez se realizará el martes próximo en Río de Janeiro. La fiscalía solicitó una pena de 15 años por tres hechos de injuria racial, pero su defensa asegura que no hay pruebas suficientes y que la condena podría cumplirse en Argentina.

16 de marzo, 2026 | 13.31

El juicio contra Agostina Páez, la abogada santiagueña que permanece bajo prisión domiciliaria en Río de Janeiro acusada de injuria racial, comenzará el próximo martes 24 de marzo

La primera audiencia del debate se llevará a cabo en esa fecha con la apertura de prueba y juzgamiento, instancia en la que tanto la fiscalía como la defensa expondrán sus conclusiones. Páez está imputada por tres hechos de injuria racial ocurridos a mediados de enero dentro de un bar en el barrio de Ipanema, hechos que quedaron registrados en videos que se viralizaron en redes sociales.

La postura de la fiscalía y el pedido de pena

El Ministerio Público Fiscal de Río de Janeiro sostiene que existieron actos discriminatorios contra tres empleados del local y que las pruebas reunidas —entre ellas las declaraciones de las víctimas, el testimonio del gerente y las imágenes de las cámaras de seguridad— demuestran un concurso material de tres delitos.

La injuria racial está penada en Brasil con entre dos y cinco años de prisión. Si se aplica la figura del concurso material y se suman las penas máximas, Páez podría enfrentar hasta 15 años de cárcel, una condena que, por su monto, no sería excarcelable.

La defensa: "No hay pruebas de tres delitos"

En diálogo con Radio Rivadavia, la abogada de Páez, Carla Junqueira, aseguró que esa hipótesis es difícil de sostener. "Quince años de cárcel lo veo muy difícil porque para sumar las tres penas que pide la Fiscalía tendrían que acreditar tres delitos distintos con la pena máxima de cada uno, y no hay pruebas en el expediente que confirmen eso", explicó.

Junqueira cuestionó especialmente el valor probatorio de las cámaras de seguridad del interior del bar. "El contenido del interior del lugar es absolutamente inconclusivo. No hay ningún tipo de prueba o imagen que pueda confirmar delitos allí", afirmó.

Según su relato, en las imágenes se ve a las tres chicas discutiendo sobre la cuenta, pero no se escucha ningún audio ni se observan gestos que puedan calificarse como injurias. "En ese momento, todos los clientes del bar ya se habían ido y el lugar estaba vacío. La única conclusión que se saca es que había un entredicho", sostuvo.

"Fue una retorsión inmediata"

La defensora también dio su versión sobre lo ocurrido esa noche. Explicó que las jóvenes tuvieron un conflicto con los empleados del bar por el cobro de la cuenta, y que cuando intentaron retirarse en el auto de unos amigos, los funcionarios del local les impidieron subir.

"Agostina estaba alterada, nerviosa, brava, asustada. Cuando salió enojadísima, los funcionarios no las dejaron entrar en el auto. Les dijeron que no podían volver porque no pagaron la cuenta y tenían que bajarse", relató Junqueira.

Fue en ese contexto, según la defensa, que Páez reaccionó con gestos obscenos hacia un empleado de seguridad. "Ella reaccionó con lo que llamamos retorsión inmediata. Hizo ese gesto infeliz, que en Brasil es un delito. Fue un momento de calentura", explicó.

El futuro de la pena: ¿cumplimiento en Argentina?

Junqueira fue contundente sobre lo que viene: su defendida "va a tener que cumplir algún tipo de pena". La estrategia de la defensa apunta a que, en caso de una condena, el cumplimiento pueda realizarse en Argentina bajo monitoreo.

"Hay plenas garantías de que ella puede seguir cumpliendo desde Argentina. Haría campañas de concientización y un montón de cosas que se pueden hacer que no sea el pedido de la fiscalía", aseguró la letrada.

Sin embargo, aclaró que la legislación brasileña ya no permite salidas alternativas como la probation o las tareas comunitarias en casos de racismo. "Las Supremas Cortes ya se pronunciaron: ante el caso de racismo no podemos hacer la probation. La pena mínima es de dos años", advirtió.

Las disculpas públicas de Páez

La propia Agostina Páez se refirió al caso en un video que publicó en sus redes sociales, donde calificó lo ocurrido como "una reacción muy grave" y pidió disculpas públicas.

"Ahora sé que no he cometido un error pequeño, que no ha sido algo sin importancia, sino que he estado muy mal y que mi reacción ha sido muy grave. Me he equivocado y estoy asumiendo mi responsabilidad y pagando las consecuencias de eso", expresó.

La abogada explicó que no se había pronunciado antes por recomendación de su anterior defensa, pero que ahora, con el nuevo equipo legal, se siente en libertad de hacerlo.

Un caso que marcó un precedente

El episodio que mantiene a Páez detenida en Brasil ocurrió el 14 de enero en un bar de Ipanema, cuando se viralizó un video en el que se la ve imitando a un mono con gestos y sonidos frente a empleados del lugar. La conducta, que en el fútbol sudamericano ha sido denunciada reiteradamente en enfrentamientos entre hinchas argentinos y brasileños, derivó en una denuncia por injuria racial.

En Brasil, tras la sanción de la Ley 14.532 en 2023, la injuria racial fue equiparada al delito de racismo, lo que la convirtió en una figura imprescriptible e inalienable, sin posibilidad de fianza. Páez permanece con prisión domiciliaria y tobillera electrónica a la espera del juicio.