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Los arquitectos coinciden: la bañera quedó atrás y esta es la nueva tendencia para los baños en 2027

Los arquitectos marcan una nueva tendencia para los baños 2027, la bañera pierde protagonismo y otro tipo de ducha gana terreno.

06 de septiembre, 2026 | 12.08
Por qué ya no se usa más la bañera.

Durante años, tener una bañera fue asociado con el confort y el lujo. Sin embargo, las nuevas tendencias de arquitectura e interiorismo parecen haber cambiado esa idea. En 2026, los baños modernos buscan ser más funcionales, luminosos y visualmente amplios, y hay un elemento que gana cada vez más protagonismo: la ducha al ras del piso.

Las llamadas duchas italianas o walk-in se convirtieron en una de las alternativas preferidas para renovar el baño. Su principal característica es que eliminan las divisiones y desniveles tradicionales: la zona de ducha queda integrada al resto del ambiente, con un piso prácticamente continuo. El resultado es un espacio de aspecto más limpio y contemporáneo, especialmente valorado en baños pequeños, donde cada centímetro cuenta.

El diseño que reemplaza a la bañera para 2027

La diferencia no está solamente en cambiar una bañera por una ducha. La tendencia actual propone pensar el baño como un ambiente integrado, con la menor cantidad posible de obstáculos visuales.

Para conseguirlo, las duchas suelen incorporar paneles de vidrio fijos en lugar de mamparas completamente cerradas. De esta manera, se delimita el sector donde cae el agua sin generar una separación que reduzca visualmente el espacio.

La elección de los materiales también es fundamental. El porcelanato de gran tamaño, las superficies de piedra y el microcemento permiten reducir la cantidad de juntas y cortes, generando una estética más uniforme.

Las llamadas duchas italianas o walk-in se convirtieron en una de las alternativas preferidas para renovar el baño.

Una de las razones por las que este diseño se volvió tan atractivo es su capacidad para modificar la percepción del ambiente. Al no existir un plato elevado ni una estructura que marque un límite evidente, el piso parece extenderse de una zona a otra y el baño adquiere una mayor sensación de amplitud.

Este recurso resulta especialmente útil en departamentos y viviendas donde los metros cuadrados son limitados. En lugar de sumar elementos, la propuesta consiste en quitar obstáculos y apostar por una composición más simple. Además, el estilo combina con una de las grandes tendencias de interiorismo de 2026: los baños inspirados en los spas, con colores neutros, materiales naturales y una estética relajada.

La importancia de la pendiente y el desagüe

Aunque pueda parecer un diseño sencillo, una ducha al ras del piso requiere una planificación precisa. Uno de los puntos fundamentales es la inclinación del suelo, que debe permitir que el agua se dirija correctamente hacia el desagüe.

La instalación también debe contemplar una adecuada impermeabilización para evitar filtraciones y problemas de humedad. Por eso, aunque el resultado sea minimalista, la ejecución necesita ser cuidadosa y estar bien resuelta desde el comienzo de la obra.

La preferencia por las duchas abiertas responde a varios factores al mismo tiempo, estética, practicidad y aprovechamiento del espacio. Frente a una bañera que ocupa una superficie considerable y puede generar una división visual marcada, la ducha integrada permite mantener un ambiente más despejado.

A esto se suma una cuestión funcional. El acceso al sector de ducha resulta más sencillo al no existir un escalón o borde elevado, una característica que también puede resultar conveniente cuando se piensa en baños adaptables para distintas edades y necesidades. Así, la idea de lujo en el baño parece estar cambiando. Ya no necesariamente se trata de sumar objetos o estructuras, sino de conseguir un ambiente armónico, cómodo y visualmente limpio.

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