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Los plomeros coinciden: el truco para cuando la ducha pierde presión

Una ducha con poca presión puede tener una explicación sencilla y fácil de detectar.

19 de agosto, 2026 | 14.32
Cuál es el truco para cuando la ducha pierde presión.

Una ducha que de repente empieza a largar menos agua puede convertirse en un problema cotidiano bastante molesto. Sin embargo, antes de pensar en cambiar cañerías o hacer una obra, los especialistas recomiendan revisar algunos puntos sencillos que pueden explicar la pérdida de presión.

El primer paso es determinar si el problema está únicamente en la ducha o si también afecta a otras canillas de la casa. Si el resto de los artefactos funciona con normalidad, es probable que la dificultad esté localizada en la propia instalación de la ducha.

Cuando la pérdida de presión aparece solamente en la ducha, una de las primeras piezas que conviene controlar es el cabezal. Con el uso, los minerales presentes en el agua pueden acumularse en los pequeños orificios por donde sale el agua y reducir el caudal. Esto suele ser más evidente cuando existe agua dura y aparecen depósitos blancos o calcáreos.

Para comprobarlo, se puede desenroscar el cabezal y observar si hay restos visibles o conductos tapados. También es útil probar el flujo directamente desde el caño: si allí el agua sale con fuerza pero disminuye al colocar nuevamente el cabezal, el problema probablemente esté en esa pieza.

Cómo limpiar el cabezal de la ducha

Una alternativa sencilla consiste en retirar el cabezal y dejarlo en remojo durante varias horas en una solución de agua y vinagre blanco. Luego se pueden cepillar suavemente los orificios para retirar los depósitos y volver a enjuagar antes de colocarlo.

No conviene utilizar productos químicos agresivos, especialmente si el fabricante del artefacto recomienda otro método de limpieza, ya que pueden dañar los componentes o los acabados.

Cuando la pérdida de presión aparece solamente en la ducha, una de las primeras piezas que conviene controlar es el cabezal.

Cuando la limpieza no cambia el caudal, el siguiente paso es observar la válvula o el cartucho de la ducha. Estos componentes regulan el paso y la temperatura del agua y también pueden acumular sedimentos y depósitos minerales con el tiempo. Una señal de que podría existir un inconveniente allí es que, además de la baja presión, haya dificultades para regular la temperatura, cambios bruscos o ruidos en la zona de la válvula.

También conviene comprobar que las válvulas de paso estén completamente abiertas. Una llave parcialmente cerrada puede limitar el flujo sin que exista necesariamente una falla en las cañerías.

Hay una comprobación especialmente útil y es retirar el cabezal y abrir el agua directamente desde el brazo de la ducha. Si el chorro vuelve a tener buena fuerza, el cabezal o algún filtro asociado puede estar obstruido. En cambio, si el caudal continúa siendo débil incluso sin el cabezal, el inconveniente puede encontrarse más adelante, en la válvula, las cañerías o incluso en el suministro general de la vivienda.

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