El fracaso inesperado en la última votación en el Senado abrió una interna como nunca antes dentro de la Casa Rosada. Es un todos contra todos, con cruces y acusaciones durísimas de todos los bandos. Y no se salvó nadie.
El Gobierno se metió en un laberinto del que no pudo salir y se duda puertas adentro sobre si podrá irse de esta encerrona. Es que entre las varias reformas que había sobre la mesa política se eligió la más difícil de explicar en un contexto adverso: sacar una ley para que los extranjeros puedan comprar todo el territorio argentino sin restricciones en medio de un pico de nacionalismo inédito para los últimos 40 años, exacerbado por el Mundial y las banderas de la Scaloneta sobre las Malvinas. Un error político de magnitudes gigantescas.
No hubo un integrante de la mesa política que advirtiera que la aventura de Federico Sturzenegger apoyada por Javier Milei podía salir mal. Ni la Secretaria General de Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, el ministro de Economía, Luis Caputo, el presidente de la cámara de Diputados, Martín Menem, el asesor presidencial Santiago Caputo, la jefa de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, ni el subsecretario de Gestión Institucional de la Secretaría General, Eduardo "Lule" Menem. Ninguno puso un "pero".
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Ahora comenzaron los "juegos del hambre" y el "sálvese quién pueda". El culpable es el otro. No hubo autocrítica ni puertas adentro ni puertas afuera. Y es una batalla de todos contra todos.
Las acusaciones van de Karina Milei no cerró acuerdos políticos, Santilli falló en la rosca con los gobernadores, la economía de "Toto" es un desastre, los Menem cuando pudieron sellar esta ley eligieron meter al hijo de Rosatti como juez, Santiago Caputo culpable por las fallas técnicas en la redacción de la ley de su funcionaria María Ibarzábal, Bullrich porque mintió en el poroteo y no tenía los votos. Y todos contra Sturzenegger por esta inviable Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
"Bullrich tenía los votos cuando se mandó hace dos meses la ley y después se usaron los votos para meter por la ventana el pliego del hijo de Rosatti, que podría haber entrado 15 días más tarde. Entonces, dejaron esta ley para después", dijo una fuente de Casa Rosada a El Destape, en un claro palito a los Menem.
"Después surgió una ola nacionalista que hace que el timing sea imposible: la mandás a Bullrich a la Franja de Gaza con un tenedor si pretenden que se apruebe esto en este contexto", defiende a Pato una persona clave de Balcarce 50 ante este portal.
Hay también palos contra Karina: "Sorprende lo de los gobernadores, tiene que ver con la falta de acuerdos políticos", analiza una fuente sobre lo que viene en los últimos cinco meses del año.
Y la ligó Santiago Caputo, que está apartado de la rosca parlamentaria por pedido expreso de Karina Milei: "El proyecto era muy complicado y no fue tanto político, fue mucho de lo técnico también. Hubo complicaciones y complejidades técnicas, con errores. Ibarzábal es muy de meter cosas para que las cambien las cámaras en el Congreso y esa es la estrategia que caducó", afirmó una fuente a El Destape en referencia a la Secretaria Legal y Técnica, funcionaria que responde plenamente al asesor de Milei.
En el oficialismo ponen un alerta roja sobre los gobernadores. El Gobierno siente que fue traicionado. Pero van a intentar llegar a acuerdos. Aunque en la Rosada reconocen que serán promesas en vano, símil 2025. El año pasado, LLA terminó poniéndole candidatos propios a varios mandatarios y generó fricciones sobre todo parlamentarias. "Serán promesas que ya nadie nos cree y costosas", dijo alguien en el oficialismo.
En el Gobierno confirmaron a El Destape que ley de Sturzenegger no va a ir ya a Diputados. "Tampoco hay tanto apuro", dicen con sorna ante este portal. Es que el contexto político complicó todo con esa ley. Y el Gobierno no quiere más en 2026 este tipo de situaciones.
"Lo que pasó el otro día en el Senado es claramente una advertencia de los gobernadores sobre la reforma electoral", asume un libertario que conoce la rosca con los mandatarios.
"Nuestra última bala es la reforma electoral", reconoce un operador libertario. Con la jugada en el Senado, los mandatarios provinciales se subieron fuerte el precio para las paritarias políticas que se vienen en los últimos meses del año pensando plenamente ya en el 2027 en sus territorios.
Milei quiere jugar su última bala, la más importante, y poner todo el esfuerzo ahí en lograr que salga la ley que más necesita: la reforma electoral. El Gobierno sabe que la jugada más importante es suspender las PASO de 2027 porque con ese movimiento la ruptura del PJ podría ser un hecho y el Presidente tendría más chances así de conseguir la reelección.
