En los dos años y medio de gestión de Javier Milei, el trabajo registrado, de calidad y bien pago es cada vez más difícil de encontrar entre los argentinos promedio. En el primer trimestre de 2026, la informalidad laboral llegó al 44,2% de los trabajadores, por encima del 42,1% del mismo período de 2025. Un informe reveló que se trata de un fenómeno que afecta más a mujeres y a jóvenes de entre 19 y 25 años.
Según un estudio del Observatorio Económico Social de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), en base a datos del Indec, la informalidad laboral en el país llegó al 44,2% en el primer trimestre de este año, un número dos puntos mayor que el 42,1% que el organismo dio hace un año atrás.
En detalle, la construcción y el servicio doméstico presentan los niveles más elevados de precarización, con aproximadamente cuatro de cada cinco trabajadores sin empleo registrado. Luego le siguen los servicios personales, la gastronomía y el comercio. En el otro extremo, la administración pública y la enseñanza tienen casi en su totalidad empleos formales.
Sin embargo, la situación también empeoró en actividades tradicionalmente vinculadas con el empleo registrado. En la industria manufacturera, la informalidad pasó del 32,2% en 2016 al 41,9% en 2026. En el comercio, la rama que concentra la mayor cantidad de ocupados, aumentó del 53,8 % al 59,5 %.
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Qué pasa entre jóvenes y mujeres
La informalidad tiene cada vez más presencia entre los jóvenes: en el informe se advierte que el trabajo registrado de los jóvenes de 19 a 25 años cayó de 43,5% a 34,8% en los últimos diez años, una caída mucho más profunda que la de los adultos de edades centrales. "No es solo que haya más jóvenes en categorías precarias; es que hasta las categorías tradicionalmente protegidas se volvieron más precarias para ellos", se indicó en el estudio.
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Además, una parte importante de ese crecimiento del trabajo independiente corresponde a mujeres. En 2016, las mujeres representaban el 34,1% de los trabajadores por cuenta propia; diez años después, alcanzan el 41,5%. Este proceso también amplió la brecha de género en materia de informalidad. Mientras que hace una década la diferencia entre varones y mujeres era de apenas 1,2 puntos porcentuales, en 2026 llegó a 6,2 puntos.
