Atentado a Cristina: tras los procesamientos de Sabag Montiel y Uliarte, la Justicia apunta a otros actores por la planificación

Tras el dictado del procesamiento y la prisión preventiva de la pareja que intentó asesinar a Cristina, se avecina la indagatoria de Gabriel Carrizo, el cuarto detenido del caso, cuya casa fue allanada. También se debe resolver la situación procesal de Agustina Díaz, a quien le rechazaron un pedido de excarcelación. ¿Puede haber nuevas detenciones? 

15 de septiembre, 2022 | 22.42

La jueza María Eugenia Capuchetti dictó este jueves el procesamiento con prisión preventiva de Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte por tentativa de homicidio agravado de Cristina Fernández de Kirchner. En el escrito de 95 páginas, se volcaron los distintos elementos que prueban la responsabilidad de ambos en el caso: figuran diversos chats, informes policiales, análisis de teléfonos y testimonios que sirvieron para precisar cómo fue el plan que se tejió para matar a CFK. Tras dar este paso, los investigadores apuntan a otros actores que, se entiende, fueron parte de la organización del atentado. En esa línea, también están detenidos Agustina Díaz –este jueves se rechazó su excarcelación y se debe resolver su situación procesal- y Nicolás Gabriel Carrizo –se prepara su indagatoria-. En la misma jornada en que se conoció esta noticia, la Vicepresidenta se refirió por primera vez al hecho: “Estoy viva por Dios y por la Virgen”, dijo.

El procesamiento

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Capuchetti procesó a Sabag Montiel y Uliarte por intentar “dar muerte, de manera premeditada” a Cristina y les trabó un embargo de 100 millones de pesos a ambos. Para la jueza no hay dudas: hubo una planificación, que se comenzó a gestar en abril, es decir, cinco meses atrás.

Los sucesos del 1° de septiembre fueron el capítulo final del plan delictivo que previamente habían acordado, diseñado y estudiado Uliarte y Sabag Montiel, el cual pudo ser reconstruido a partir del análisis que realizó la Policía de Seguridad Aeroportuaria de la información contenida en los teléfonos celulares secuestrados a ambos imputados”, señaló Capcuhetti. Y agregó: “Aquel curso de acción tuvo su inicio el 22 de abril del año en curso, fecha en la cual Brenda Uliarte habría adquirido la pistola semiautomática, de acción simple, calibre .32 auto, marca Bersa”. El arma, tal como se comprobó, era “apta para el disparo” y estaba a nombre de una persona fallecida.

Cuando se hizo del arma, Brenda se lo hizo saber a algunos contactos. La razón que esgrimió fue que su ex “la jodía”. Tres meses después, el 4 de julio, Uliarte se comunicó con Agustina Díaz –hoy detenida- y le dijo: “Voy con el fierro y le pego un tiro a Cristina… me dan los ovarios para hacerlo … el tema es como porque la vieja tiene seguridad”.

“Para esa época, Uliarte ya había tomado la decisión de atentar contra la vida de la Sra. Vicepresidenta, Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, iniciando así el curso del plan al cual solo le bastaba definir las circunstancias de modo, tiempo y lugar de su ejecución, lo cual ocurrió posteriormente a partir de la inteligencia que tanto ella como Sabag Montiel realizaron en días previos al atentado”, remarcó la jueza.

Del celular de Brenda se obtuvieron diversos mensajes que comprometen a otras personas, fue clave para la pesquisa.

Rechazan excarcelación de Diaz

Agustina Díaz estaba agendada como “Amor de mi vida” en el celular de Brenda. Con ella intercambió diversos mensajes en los que le adelantó que iba a intentar matar a Cristina. Díaz, tiene 21 años y fue indagada este miércoles. La joven, que era compañera de secundaria de Uliarte, aceptó declarar a diferencia de Sabag Montiel y Brenda. Estuvo frente a los funcionarios judiciales por más de dos horas en las que se intentó desligar de Brenda. Tras finalizar aquel primer acto de defensa, sus abogados Marcelo Herrera y Javier Molina pidieron que se la liberara. Este jueves, Capcuhetti rechazó el planteo por los “riesgos procesales” que conllevaba. Antes el fiscal Carlos Rivolo también había dictaminado su rechazo. No obstante, aún no fue resuelta su situación procesal.

En pos de distanciarse de Brenda, Díaz había dicho, por ejemplo, que Uliarte “es fabuladora, fantasiosa, delirante y manipuladora”. Para poder explicar sus mensajes con ella dijo que le siguió la corriente durante los chats que intercambiaron y que se le mostraron como prueba incriminatoria. La imputación contra Díaz es haber sido parte de la planificación del atentado, según indicaron sus defensores. Ella negó los cargos en su contra y dijo que casi no conocía a Sabag Montiel.  “Brenda me hablaba de matar a Cristina Kirchner, pero yo no creía que fuera capaz de hacerlo”, sostuvo ante la Justicia.

Su defensa choca con parte de los mensajes que intercambió con su amiga. “¿Por qué falló el tiro?”, “¿Cómo mandaste a este tarado?” y “Borrá todo”, son algunos de los chats que Agustina le envió a Brenda. Según se desprende de la conversación entre ambas Uliarte había informado a su amiga que estaba planeando este ataque.

Preparan indagatoria de Carrizo

El cuarto imputado que por ahora tiene el caso es Nicolás Grabiel Carrizo, el jefe del supuesto emprendimiento de venta de copos de azúcar. Se espera que sea indagado este viernes. Carrizo aparece como el líder de ese grupo al que también pertenecían Sabag Montiel y Brenda. Su casa fue allanada el miércoles por la noche y entre otras cosas se encontraron los elementos con los que se fabrican esos copos que se vieron en los alrededores del departamento de Cristina, en Recoleta, en los días previos al atentado. Para los investigadores eso se debió a que se usó el carro de algodones de azúcar como coartada para hacer inteligencia en la zona.

Para el abogado de Carrizo, Gastón Marano, la detención de su defendido fue apresurada. Marano también dijo en declaraciones a la prensa que según le informó la familia, Carrizo fue convocado a los tribunales de Comodoro Py a retirar su teléfono celular, que había entregado voluntariamente como otros testigos, y en ese momento fue detenido.

Carrizo había declarado como testigo el 5 de septiembre, a 4 días del atentado. Se analizaba si había estado en las inmediaciones de Uruguay y Juncal en los días previos al ataque del 1 de septiembre. Hubo nuevos elementos que llevaron a la jueza a la decisión de imputarlo.

El grupo de jóvenes que presuntamente vendía algodones de azúcar hizo su presentación pública el viernes 2 de septiembre, al día siguiente del ataque a CFK, en una entrevista que brindaron en el noticiero de Telefé. Fueron junto a Brenda Uliarte y se desligaron de Sabag Montiel. Quien llevó la voz cantante del grupo en esa entrevista fue Carrizo, quien incluso corregía a Brenda en algunas respuestas. Entonces dijo que había sido amenazado. Luego daría otra entrevista a Telenoche.

En su estado de Whatsapp Carrizo tenía mensajes amenazantes. Por ejemplo, a las tres horas del ataque a Cristina subió un mensaje que decía: “Seguro el próximo sos vos Alberto! Tené cuidado!”. También subió otro que decía: “El Gobierno es vulnerable y espero que les quede claro…Nosotros somos los que mantenemos a estos parásitos ahí arriba, van a juzgar a una persona que le estaría haciendo un gran favor a toda la Nación Argentina”.

En el estado Whatsapp de Carrizo también figuraba un chat misterioso que él mismo había  subido donde hablaba con un tal “Checho” (que es otro integrante del grupo, Sergio Orozco). Allí Checho le cuenta que alguien “me va a tener vigilado”. Todo indica que un tal “Marcelo”. También le contó que lo paró alguien cuando llegó a su casa. “Dice ser policía, es tipo encubierto y buscaba a alguien”, le añadió. Carrizo buscó tranquilizarlo: “No te hagas problema. Vos actuá normal”. Y le envía dos audios. Checho entonces lo consulta: “cuánto tiempo más vamos a estar así. Yo ya me siento re arruinado”. En la captura de ese chat, Carrizo escribió: “Así estamos”. ¿Se trató de un mensaje? ¿Para quién?. La identidad de Marcelo aún es una incógnita. También lo es la suerte judicial que podría correr el resto de los integrantes del grupo que supuestamente vendía copitos, que está compuesto por el mentado Carrizo, Sergio Eduardo Orozco, Miguel Ángel Castro Riglos, Lucas Acevedo y Leonardo Volpintesta.

Cristina habló por primera vez tras el ataque

La vicepresidenta habló este jueves por primera vez en público tras el intento de magnicidio, en un encuentro con curas villeros. "Estoy viva por Dios y la Virgen", expresó, emocionada, para luego instar a "hablar con todos, con los que nos gustan y los que no nos gustan".

Crisitna encabezó un encuentro en el Senado con curas villeros, Curas en Opción por los pobres y hermanas religiosas y laicas. "Quería que mi primera actividad pública o fuera de un despacho fuera con ustedes", expresó la ex mandataria, emocionada.

Denuncia apunta a grupo de odio

La intervención de la AFI hizo una presentación ante el juzgado de Capuchetti en la que aportó una serie de audios que comprometen al grupo de odio Revolución Federal. Jonathan Morel, cofundador de ese espacio, describe el mismo plan que ejecutarían en lo inmediato Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte. Morel adelantó lo que iba a pasar casi como un calco en una conversación pública de Twitter.

“Hoy por ejemplo veía como Cristina saludaba a La Cámpora y a la militancia y decía: 'lástima que a mí ya me conocen la cara porque sino sabes cómo me infiltro ahí una semana y espero que baje'. Pero yo te juro. Si a mí no me conocieran los nenes de La Cámpora yo voy te canto ahí la marcha peronista siete días seguidos y en cuanto puedo pasa a la historia. Después me linchan. Pero pasa a la historia”, dijo Morel. Lo afirmó en una conversación pública que organizó en Twitter bajo el título “Hay que pudrirla?”. Fue el 26 de agosto, 6 días antes del atentado contra Cristina Fernández Kirchner que ocurrió justamente como lo describió Morel. Brenda Uliarte había concurrido a una movilización organizada por ese violento espacio antiperonista. Fue a la marcha del 18A, frente a la Casa Rosada.

No es la única mención de Morel en este caso. Hay indicios de pagos del Grupo Caputo a la carpintería de Morel. Se trata de una línea de financiación que está siendo analizada.

En diálogo con El Destape Radio, el abogado de CFK José Manuel Ubeira fue contundente respecto al norte que debe tener la pesquisa: “Está claro que no fueron dos loquitos sueltos o un lobo solitario. Se constata que hubo una organización primaria y debemos investigar si hubo una organización política de más peso detrás de esa estructura”.

Organizados y financiados

El procesamiento por tentativa de homicidio agravado de Sabag Montiel y Brenda Uliarte incluyo el “concurso premeditado de dos o más personas”. Cuántas personas más fueron parte del plan es lo que está analizándose.

Para los investigadores, en principio, Sabag Montiel y su novia Uliarte no estuvieron solos en su pretensión de asesinar a la vicepresidenta. La secuencia de detenciones se inserta en esa tesis. También consideran que hubo una planificación, que incluyó tareas de inteligencia en los días previos al intento de magnicidio. Entre los chats surgió que se barajó la posibilidad de alquilar un departamento frente a lo de CFK, maniobra que requiere un importante desembolso de dinero, sobre todo en Recoleta. Esto abre un interrogante clave: ¿Cómo se financió este atentado? Esa línea investigativa será crucial para el desarrollo de la pesquisa.

Mientras los investigadores acumulan cada vez más prueba que compromete a los detenidos se agudiza el foco de atención en:

  • Una mujer con la que la pareja tuvo contacto pocas horas antes del hecho en un local de comidas de rápidas en Quilmes.
  • La custodia de CFK.
  • El grupo de jóvenes que dice vender copos de azúcar comandado por Carrizo, al que pertenecían Sabag Montiel y Uriarte.

El grupo de quienes vendían supuestamente algodones de azúcar fue contactado por Brenda pocas horas después del ataque –se reunió con ellos-. El contacto primero fue telefónico, entre Brenda y Carrizo –tras fallar un contacto con Volpintesta- Todos juntos con Brenda dieron una entrevista en Telefé al día siguiente del intento de magnicidio. Ocurrió el 2 de septiembre. Carrizo y Castro Riglos hablaron nuevamente con los medios luego de que Brenda fuera apresada. Post ataque, Brenda también tuvo contacto con la tercera detenida del caso, Díaz.

Tanto Carrizo como Castro Riglos subieron mensajes amenazantes en las redes y aplicaciones de mensajería apenas se ejecutó el intento de magnicidio. También surge de la pesquisa que los jóvenes del carro de copitos borraron de sus celulares chats que intercambiaron tras el intento de homicidio de la vicepresidenta. Y que el carro de algodones de azúcar aparece en los días previos al ataque en los alrededores de la casa de Cristina. Está comprobado que el 27 de agosto hubo un intento fallido de asesinar a CFK. La Justicia también investiga si usaban cuentas falsas para comunicarse.

Los celulares, pieza clave

La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) avanza en el peritaje de los teléfonos celulares de todos los involucrados. El de Brenda se volvió fundamental. Allí se halló una carpeta “segura”, es decir, con una coraza para impedir un acceso fácil a los archivos que allí estén guardados. Fue desencriptado y arrojó mucha información. Este dispositivo fue clave para las nuevas detenciones. Del estudio del aparato telefónico también surge interacción en grupos de chats de Telegram muy violentos.

El celular que Sabag Montiel tenía al momento del hecho (se cree que usaba más de uno) se reseteó a su estado de fábrica tras una serie de fallas a la hora del peritaje, lo que generó un cortocircuito entre la Policía Federal, el juzgado y la PSA. El chip de memoria sí pudo ser peritado y está arrojando evidencia de utilidad para la pesquisa.

Otra arista de la investigación es el entrecruzamiento de llamadas de los dos detenidos.

La vecina de CFK

La vecina de Cristina, Ximena de Tezanos Pinto, también quedó involucrada en el caso porque el 28 de agosto, cuatro días antes del ataque, dejó entrar en su departamento a dos jóvenes vinculados a agrupaciones de odio, muy violentas y antiK, que organizan escraches. Se trata de Leonardo Sosa, de Revolución Federal, y Gastón Guerra, de Nación de Desocupados. En una manifestación a Casa Rosada que terminó con incidentes y que impulsaron esas agrupaciones estuvo Brenda Uliarte. Es la mentada marcha del 18 de agosto pasado. Fue clave para el cruce de Tezanos Pinto con Sosa y Guerra, la abogada Gladys Egui y una amiga en común con todos ellos: Cristina Luján Romero, más conocida como “Luján”, quien en redes se muestra junto a Patricia Bullrich. Luján Romero fue denunciada este miércoles por dos legisladoras porteñas del FdT por hostigamiento, maltrato y amenazas proferidas en un escrache realizado el 4 de julio pasado cuando estaban por ingresar a la Casa Rosada para la asunción de Silvina Batakis como ministra de Economía. 

Respecto a si la vecina de CFK debe ser investigada, Ubeira no dudó y afirmó a este medio: “Acá están todos bajo sospecha y todos tienen que ser investigados. Intentar matar a alguien es muy grave”.

Por lo pronto, el caso tiene 4 detenidos. Sabag Montiel fue apresado en el momento del intento de homicidio, el 1 de septiembre. Uliarte fue detenida tres días después. Si bien ella había dicho que no veía a su novio desde antes del ataque, se comprobó que ella estuvo con su pareja en el momento de la agresión. Fue registrada por distintas cámaras y por la ubicación de su celular. También había afirmado que no sabía de la existencia del arma y todo indica que fue ella quien la adquirió. Se trata de la Bersa calibre 32 que contaba con 5 balas cargadas pero ninguna en la recámara y que está a nombre de una persona fallecida. Está acreditado que Sabag Montiel gatilló y el arma era “apta para el disparo" a pesar de tener un "funcionamiento anormal”. De acuerdo a la pericia, esa falencia "no afecta el ciclo de disparo de arma". Es decir, podía matar.

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