Una vez más, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, jugó a mostrarse ambiguo en un tema que involucra a dos aliados. Este lunes, le tocó al reclamo argentino sobre las Islas Malvinas. No ratificó el histórico apoyo a Reino Unido y tampoco cambió de parecer y respaldó a Argentina. Consultado sobre la posibilidad de que Washington retire su respaldo a la soberanía británica sobre las islas, Trump respondió: "Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas".
Sus declaraciones se conocieron luego que medios británicos informaran sobre una posible medida de presión de Washington para que el Reino Unido incremente su gasto en defensa. Según el diario londinense The Telegraph, esta propuesta figura entre la lista de medidas que está elaborando el Pentágono como coacción para alcanzar el compromiso de gasto del 5 % en la OTAN.
La reacción de Milei y qué hay detrás de las declaraciones de Trump
A la mañana de este martes, el presidente argentino, Javier Milei, se hizo eco de las declaraciones de Trump sobre la postura estadounidense por la soberanía de las Islas Malvinas. “Ayer pasó algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos”, enfatizó el primer mandatario argentino en declaraciones a El Observador, con Luis Majul.
Sin embargo, Trump ha demostrado que es un presidente que no teme a la hora de cambiar una política de Estado o dar un giro sorpresivo para forzar a un aliado o un rival a hacer lo que él quiere. Sin embargo, hasta ahora nunca mostró un verdadero interés en destruir la histórica alianza entre Reino Unido y Estados Unidos, incluso en medio de sus fuertes críticas al ex primer ministro laboralista Keir Starmer.
Esto no significa que el gobierno de Trump haya empezado a usar el histórico reclamo argentino de soberanía sobre Malvinas como una pieza en su negociación con Londres. Hace sólo unos días, el vocero del Departamento de Estado había destacado que la posición norteamericana es de "neutralidad" y que reconocían reclamos de ambas partes, un formato diplomático que siempre escondió el apoyo real al gobierno británico.
"Reconocemos que existen reclamos de soberanía contrapuestos entre la Argentina y el Reino Unido. Reconocemos la administración de facto del Reino Unido sobre las islas, pero no adoptamos ninguna postura con respecto a los reclamos de soberanía de ninguna de las partes", sostuvo el vocero estadounidense.
