En Córdoba, también perdió el presidente Mauricio Macri. Ayer, en el Súper Domingo donde se eligieron intendentes en 127 ciudades y pueblos cordobeses, el peronismo logró recuperar 28 municipios y sólo perdió en uno.

Las victorias con mayor simbolismo para el PJ cordobés se dieron en Capilla del Monte, una ciudad serrana gobernada por el radicalismo desde hace ocho años, donde la concejal Gabriela Negri –hermana del candidato a gobernador y jefe del interbloque de Cambiemos en Diputados, Mario Negri- perdió a manos del peronista Fabricio Díaz; Malvinas Argentinas, en el Gran Córdoba, donde el PJ jugó aliado a un movimiento vecinalista que se opuso y logró que Monsanto no se instale allí; y en Quilino, bastión de la diputada nacional radical Soledad Carrizo, que era gobernado por la UCR desde 1983. Otros pueblos que el radicalismo gobernaba desde el retorno de la democracia y ayer perdió, fueron Río Primero y Pozo del Molle.

La campaña en Villa Allende se municipalizó para evitar fugas de votos por el “efecto Macri”

“Quiero celebrar la jornada que vivimos hoy en Córdoba. Fue una fiesta de la democracia, se votó en más de 100 localidades. Y felicito y abrazo a todos los candidatos electos, especialmente a los compañeros que recuperaron la gobernación en 28 comunas y municipios”, tuiteó anoche el gobernador cordobés Juan Schiaretti, quien dentro de cuatro semanas buscará su reelección.

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El 12 de mayo, 2,9 millones de cordobeses irán nuevamente a las urnas, donde elegirán gobernador, 70 legisladores provinciales, el intendente de la ciudad de Córdoba y cerca de 250 intendentes y jefes comunales del resto de los 427 municipios que aún no eligieron sus autoridades locales.

El gobernador Schiaretti tiene pavimentada su reelección luego de la ruptura de Cambiemos Córdoba, que dividió sus votos en dos ofertas: el radical Mario Negri es candidato oficial de la Casa Rosada con el sello Córdoba Cambia; y el rebelde intendente capitalino, Ramón Javier Mestre, se presenta con la histórica boleta de la Lista 3 de la UCR.

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El PRO sólo pudo cantar su anunciada victoria en Villa Allende, donde el ex golfista internacional Eduardo “Gato” Romero, amigo del presidente Mauricio Macri, fue reelecto con el 36,8%: “No vamos a desviarnos del camino mientras podamos. Sabemos que la situación del país está complicada, pero hay que tener resistencia, es muy difícil cambiar, lleva tiempo”, dijo el intendente reelecto, tras confirmarse su victoria.

Romero jugó con el sello Juntos por Villa Allende, donde confluyen el PRO y el Frente Cívico de Luis Juez. A este frente adhiere la Coalición Cívica. A diferencia de hace cuatro años, la campaña se municipalizó para evitar fugas de votos por el “efecto Macri”; es que “El Gato” Romero tiene buena imagen con los sectores bajo, medio y alto de Villa Allende. En los festejos no hubo funcionarios nacionales, sólo fueron de la partida Mario Negri y su compañero de fórmula Héctor “La Coneja” Baldassi; Luis Juez y Pedro Dellarossa, intendente de la sureña Marcos Juárez, la primera ciudad del interior donde ganó el PRO.

Segundo con 26,9% quedó el ex intendente radical Martín Ambort que es apoyado por la UCR y jugó con el sello Avancemos de los pañuelos celestes; mientras que el ex intendente peronista Héctor Colombo, aliado al kirchnerismo, quedó tercero con 23,2%.

Con la derrota aplastante en Entre Ríos, la Casa Rosada intentó nacionalizar la victoria de Romero, pese a que el padrón de Villa Allende llega apenas a los 30 mil votantes.

Con la ayuda del Gobierno provincial, el radical Daniel Salibi con 20 años como intendente de Mendiolaza, logró ser reelecto y va por su sexto período: anoche le ganó por sólo 100 votos al concejal peronista Nicolás Martínez Dalke. Es que, pese a ser radical, Salibi es el mejor intendente para el pejotismo provincial, que siempre puso a competir candidatos perdedores. Frente al ascenso de Martínez Dalke, Schiaretti, a través de su operador delasotista Carlos Presas, puso en campaña al funcionario provincial Tomás Grunhaut para restarle votos a Martínez Dalke.

Salibi logró 30,9%; Martínez Dalke que iba en una alianza por fuera del PJ con sectores progresistas y kirchneristas quedó con 29,5%; la macrista Adela Arning (PRO-Frente Cívico) logró 17,2% y el pejotista oficial Grunhaut quedó cuarto con 16,3%.

Ramón Mestre se anotó una victoria en Pilar, donde su correligionario Leopoldo Grustrump se quedó con la intendencia. En este pueblo del Gran Córdoba de 20 mil habitantes, el intendente vecinalista Diego Bechis fue detenido hace catorce meses, acosado de corrpción. Asumió en 2011 y rennció en octubre pasado cuando le denegaron la excarcelación.

En el transcurso de este año será juzgado por los delitos de defraudación por administración fraudulenta calificada, abuso de autoridad y asociación ilícita. Además, lo investiga la Justicia federal.

El mestrista Grustrump ganó con el 35%; seguido del detenido Bechis con 24%, quien votó en el complejo carcelario de Bouwer. El PJ quedó lejos, con 15% de los votos.

Hubo un total de nueve candidatos.

Con este panorama, el peronismo cordobés le propinará una nueva derrota al gobierno de Mauricio Macri, quien llegará debilitado a las PASO de agosto, tras una seguidilla de fracasos electorales provinciales.