El economista Juan Carlos De Pablo, amigo personal de Javier Milei, defendió sus declaraciones sobre los trabajadores de Fate tras el cierre de la empresa, aunque reconoció que le valió pelearse con varios de ellos.
De Pablo recordó el consejo que dio a los trabajadores despedidos. “A los 920 muchachos que estaban trabajando en Fate les dije algo elemental: cobren la indemnización, dosifiquen los gastos y salgan a buscar trabajo”, relató.
Según señaló, ese comentario generó críticas: “Algunos tipos se la agarraron con mi mamá; era una santa, ¿qué tiene que ver conmigo?”. Aun así, reivindicó sus dichos al señalar que “si a una persona que trabajaba en Fate le decís que resista y haga otro paro, lo estás confundiendo”.
Para explicar su enfoque, utilizó una comparación: “Cuando vas a un médico le decís qué dolor tenés y lo resuelve. Si el médico te dice ‘tu dolor es mi dolor’, te está mintiendo”. Según aseguró, la mejor ayuda para alguien que pierde su empleo es evitar mensajes paralizantes. “A una persona que se queda sin trabajo la ayudás si no le das noticias que la paralizan ni le aumentan su angustia”, sostuvo.
En esa línea, consideró poco realista plantear la reapertura de la empresa como solución inmediata. “Si a una persona le decís que hay que hacer una estrategia para que Fate reabra, le estás dando la peor opción. Es muy poco realista”, afirmó.
“Yo me ocupo de cosas concretas. Esa persona tiene que salir a batallar por su vida y lo va a hacer”, expresó el economista, y se justificó al señalar que “las industrias cierran, abren, se agrandan o se achican”.
Reprimieron a los trabajadores de Fate mientras sigue el conflicto
El último miércoles la Policía de la Ciudad de Buenos Aires reprimió violentamente a los trabajadores de Fate, quienes se movilizaron a las inmediaciones de la Secretaría de Trabajo para reclamar los más de 900 puestos de trabajo perdidos tras el cierre repentino de la famosa fábrica de neumáticos. Una gran cantidad de efectivos desplazó a los manifestantes de la puerta del ex ministerio y despejaron toda la zona con un camión hidrante, detonaciones y motos.
La movilización se llevaba adelante con calma a las 11:30 de este miércoles cuando la policía porteña decidió, con un cordón policial, atacar a los trabajadores presentes en el lugar. No hubo ningún tipo de diálogo previo. Comenzaron a lanzar gas lacrimógeno contra la gente, apuntaron con armas largas a la gente y utilizaron el agua para alejarlos en Alem al 600, zona de Retiro.
"Hagan cumplir su acuerdo. La Provincia de Buenos Aires quiere ayudar, puede intervenir el Directorio y solucionar el problema. Y después, devolverla al lugar privado", lanzó Alejandro Crespo, secretario general del gremio, en una conferencia realizada en la calle. "La represión fue salvaje, innecesaria, una muestra totalmente hostil hacia la familia trabajadora", lanzó. Y sostuvo que "no se puede permitir" que repriman y ataquen a mujeres y niños que acompañaban a sus familias. En esa línea, el delegado pidió: "Si vos sos trabajador y estás mirando esto, solidaricémonos todos, salgamos a luchar juntos, tenemos que ir en busca de acciones colectivas".
Desde el Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad, informaron a través de los canales oficiales que "se registraron incidentes frente a las inmediaciones de la Secretaría" y que la protesta de los trabajadores "derivó en corridas y enfrentamientos entre algunos manifestantes y las fuerzas de seguridad". En ese marco, aseguran que un efectivo resultó herido.
