La inflación de Estados Unidos se disparó al 3,3% en marzo por el impacto de la guerra en Medio Oriente

Se trata de la mayor suba desde mediados de 2024. Expectativa por los bonos del Tesoro norteamericano y la tasa de interés.

10 de abril, 2026 | 12.44

La tasa de inflación de Estados Unidos se aceleró el pasado mes de marzo hasta el 3,3% interanual desde el 2,4% de febrero, la mayor subida de los precios desde mayo de 2024, como consecuencia principalmente del impacto en los precios de la energía de la guerra en Medio Oriente, según los datos de la Oficina de Estadística Laborales del Departamento de Trabajo.

En concreto, en el mes de marzo el coste de la energía se disparó un 12,5% anual, mientras que el precio de los alimentos se encareció un 2,7% respecto del mismo mes del año anterior.

De este modo, la tasa de inflación subyacente, que descuenta el impacto de la volatilidad de la energía y de los alimentos, subió en marzo al 2,6% anual, una décima por encima del dato de febrero.

En la comparación intermensual, en el mes de marzo la inflación se aceleró al 0,9%, el triple que la subida observada en febrero, con un encarecimiento mensual del 10,9% de la energía, mientras que el precio de los alimentos se mantuvo estable.

En su reunión del pasado 18 de marzo, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió mantener estables los tipos de interés en un rango objetivo del 3,50% al 3,75%.

Expectativa por el impacto en los bonos y la tasa de interés

Frente a este escenario, los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos subían ligeramente el viernes, dado que los datos sobre la ‌inflación mostraron un repunte de los precios en línea con las expectativas, mientras los inversores esperaban las conversaciones de paz del fin de semana entre Washington y Teherán.

La reacción del mercado fue en gran medida moderada, con los ⁠retornos moviéndose inicialmente a la baja antes de dar ​un giro y subir durante de la ‌jornada, ya que el repunte ‌de los precios era en gran medida esperado.

De este modo, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subía 1 punto básico, ⁠al 4,303%, aunque acumulaba una baja de unos 5 puntos básicos en la semana, lo que lo sitúa en camino de registrar su segunda caída semanal consecutiva.

La presidenta de la Reserva Federal de San Francisco, Mary Daly, dijo ‌en una entrevista con Reuters que la política monetaria es lo suficientemente restrictiva como para ejercer presión a la baja sobre la ‌inflación sin socavar ⁠el mercado laboral.

Más allá del rendimiento inmediato de los bonos del Tesoro estadounidense, la expectativa también estará puesta en la tasa de interés fijada por la Reserva Federal (Fed) en las próximas semanas o meses. Especialmente porque ahora se aleja la posibilidad de una baja, pese a la presión política de Donald Trump para conseguir ese objetivo.

La suba de la inflación se conoce un mes antes de que al titular de la Fed, Jerome Powell, se le venza su mandato, el próximo 15 de mayo, lo que da una oportunidad a Trump para nombrar a otro titular más afín, en principio el nominado Kevin Warsh.

Pero, ahora, la suba inflacionaria vuelve a generar dudas sobre si el mandatario norteamericano podrá cumplir con sus objetivo o si, al contrario, las tasas permanecerán como hasta ahora o incluso subirán.