En la apertura del AmCham Summit 2026, la nueva presidenta de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina, Mariana Schoua, validó el rumbo del Gobierno en materia de equilibrio fiscal e inflación. Sin embargo, lanzó una advertencia respecto de que la estabilidad por sí sola no alcanza para transformar la realidad ya que para las grandes empresas el "orden" macroeconómico es apenas el piso y el punto central del reclamo fue el pedido de una "reforma fiscal profunda".
AmCham exige un alivio impositivo que elimine la superposición de tributos entre Nación y provincias, bajo la premisa de que la actual presión fiscal es el principal "desincentivo" para pasar de la especulación financiera a la inversión en la economía real. Schoua planteó que la simplificación tributaria no es un detalle técnico, sino una decisión política de competitividad necesaria para que Argentina deje de exportar apenas el 14% de su PBI, un nivel que las empresas consideran bajísimo en comparación con otros países de la región.
"La simplificación no es un tecnicismo: es una decisión de competitividad", sentenció la CEO de Aconcagua Energía, vinculando directamente la carga impositiva con la capacidad de Argentina para insertarse en el mundo. Este reclamo cobra fuerza ante los datos de la macroeconomía: con un dólar que se mueve por debajo de los precios, las empresas advierten que "sin inversión no hay desarrollo, y sin reglas claras no hay inversión".
Otro eje clave del discurso fue la propuesta de un nuevo "federalismo productivo". Este modelo, según la visión de AmCham, implica que las provincias asuman un rol protagónico y comiencen a "competir" entre sí para atraer inversiones. Con la mirada puesta en sectores extractivos y estratégicos como la energía y la minería, la cámara empresaria reafirmó que el vínculo con Estados Unidos es la pieza maestra para acelerar este desarrollo. Así, Schoua hizo un llamado a consolidar las reformas estructurales para que el ajuste no sea solo una consigna, sino la puerta de entrada a un modelo liderado por el capital privado.
La realidad de los números, sin embargo, muestra que el sector privado aún no ha pasado "del diagnóstico a la acción" ya que la importación de bienes de capital cayó un 18,7% y la de piezas y accesorios bajó un 33,2% en el primer bimestre. Esto se traduce en una industria manufacturera que opera un 9,2% por debajo de sus niveles promedio de 2022-2023.
Así, Schoua fue enfática al advertir que "la estabilidad es condición necesaria, pero no suficiente", una frase que en los pasillos del Centro de Convenciones Buenos Aires donde se desarrolló el evento se leyó como una advertencia ya que sin una baja real de impuestos y sin mejoras en la infraestructura, el equilibrio fiscal se puede convertir en estancamiento. Para AmCham, la Argentina no ha quedado fuera del mundo por falta de capacidades, "sino por falta de condiciones", y esas condiciones dependen ahora de reformas que exceden el recorte del gasto.
Finalmente, Schoua profundizó la propuesta de un nuevo "federalismo productivo" donde las provincias asuman el protagonismo y "compitan por inversiones". Con la mirada puesta en sectores estratégicos como la energía —que proyecta un superávit de u$s 9.000 millones este año— y la minería, la cámara reafirmó que el vínculo con Estados Unidos es la pieza maestra para acelerar este desarrollo.
"Argentina no puede desarrollarse de espaldas al mundo. Necesita integrarse, ampliar mercados y participar activamente en las cadenas globales de valor. Y en ese proceso, la relación con Estados Unidos es estratégica", destacó Schoua. "Como socio comercial, como inversor y como aliado en innovación, tecnología y energía, fortalecer ese vínculo implica acelerar nuestras oportunidades de desarrollo", sumó.
Schoua cerró su discurso remarcando que la consolidación de la confianza de los mercados es el puente necesario para que la estabilidad se transforme en desarrollo. Así, llamó a fortalecer la previsibilidad regulatoria y la calidad institucional para "ampliar el financiamiento disponible y reducir el costo del capital", generando las condiciones necesarias para pasar del potencial a la inversión productiva.
Un dato que abre un desafío a este planteo surge del último informe de la Fundación Capital en el que resalta que los compromisos de deuda en dólares se duplicarán en 2027. Para las empresas esto es una alarma porque si el gobierno de Javier Milei no logra refinanciar esa deuda, se pone en riesgo la estabilidad cambiaria y se encarece el financiamiento privado. Con un Riesgo País que aún oscila entre los 550 y 650 puntos, la apuesta por construir "consensos duraderos" aparece como la única vía para obtener el nuevo financiamiento externo necesario antes de que los vencimientos y la dolarización propia de un año electoral vuelvan a presionar sobre las reservas.
