Por Miguel Gutierrez y Leonardo Benassatto
LOS ÁNGELES, 12 jun (Reuters) - Los focos del fútbol apuntaron el viernes a Los Ángeles, y los organizadores esperaban que el entusiasmo por el primer Mundial en territorio estadounidense en 30 años superara las preocupaciones sobre el precio de los boletos y los visados de entrada, que han ensombrecido gran parte de la fase previa.
México, uno de los coanfitriones, dio el pitazo inicial el jueves, mientras que Toronto recibió a los aficionados para el primer partido de Canadá en la tarde del viernes.
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Estados Unidos arrancará con una ceremonia inaugural en el SoFi Stadium en la que actuará la estrella del pop Katy Perry a las 16:30 hora local (2330 GMT), seguida del debut de la selección local en el torneo ante Paraguay.
El fútbol sigue siendo un deporte relativamente minoritario en Estados Unidos. Alrededor de un tercio de los estadounidenses declararon en encuestas que tenían previsto ver el Mundial, una cifra mucho menor que la de otros países participantes.
Pero la fiebre por el fútbol también va en aumento, sobre todo con la llegada de aficionados de todo el mundo.
El centro de Manhattan fue un derroche de color el jueves y el viernes, cuando los aficionados de los Knicks, con sus camisetas de baloncesto azul marino, se mezclaron amistosamente con los aficionados brasileños de amarillo que tocaban los tambores y los seguidores mexicanos de verde que celebraban la primera victoria del "Tri" en el torneo.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, animó a los neoyorquinos a asistir a los festivales de aficionados y a las exhibiciones de fútbol que se celebran por toda la ciudad.
"Cuando celebramos el Mundial, celebramos un deporte de la clase trabajadora y a los trabajadores que lo practican", dijo Mamdani, seguidor del Arsenal, campeón de la Premier League inglesa. "Es una ocasión única que une al mundo".
Los preparativos para el inicio del torneo el viernes se han visto empañados por una serie de preocupaciones, entre ellas la concesión de visados bajo el Gobierno del presidente Donald Trump, que ha adoptado una postura dura en materia de inmigración.
Algunos aficionados han expresado su enfado o sus dudas sobre viajar a Estados Unidos tras meses de noticias sobre prohibiciones y restricciones, y esta semana se ha impedido la entrada a un árbitro somalí.
Muchos seguidores afirman que el costo de asistir se ha vuelto prohibitivo, ya que tanto los precios de las entradas como las tarifas de viaje se han disparado.
El dilema sobre cómo alojar a la selección iraní tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra la república islámica en febrero acabó finalmente con un plan para que entrene en México y cruce a Estados Unidos para sus partidos.
El aficionado paraguayo Benjamín Fretes, a las puertas de un soleado estadio de Los Ángeles antes del partido del viernes, reconoció que su experiencia había sido "un poco extraña". Los lugareños con los que se había encontrado parecían desconocer la existencia tanto del fútbol como de Paraguay, comentó con una sonrisa. No obstante, se mostraba de buen humor.
"Es genial", dijo. "Una experiencia realmente buena".
Con información de Reuters
