Las Leonas volvieron a la Argentina después de haber sido campeonas en el Mundial 2026 femenino de hockey sobre césped. Mientras eran recibidas por una multitud en el aeropuerto internacional de Ezeiza, la capitana María José Granatto lapidó a la gestión de Javier Milei en La Libertad Avanza.
"Majo" disparó munición gruesa cuando pidió "más apoyo e inversión" para el deporte en general: "Es un poco nuestra esencia, lo que hace a nosotras. Sabemos que, como argentinas, todos nos cuesta un poquito más, pero ojalá que esto sea un puntapié para que todo mejore. Para que las condiciones mejoren, para que tengamos realmente la importancia que necesitamos para que este deporte siga creciendo".
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"Si esto lo hicimos con lo que teníamos, imaginate si se puede con más apoyo...", insistió la delantera de 31 años. "Necesitamos obviamente poner mucha más inversión en el deporte, creo que es lo más importante para un país. No es sólo la educación, el deporte también. Es inclusión, es derecho, es igualdad, y creo que nosotras como equipo intentamos transmitir también esos valores, ¿no?", remató Granatto ante la ovación de la multitud que la rodeaba.
Las Leonas, historia pura del deporte argentino
Se trata de la tercera estrella en los Mundiales, ya que anteriormente habían ganado los de Perth (Australia) 2002 y Rosario 2010. Además, cosecharon tres medallas de plata y tres de bronce en los Juegos Olímpicos, siendo una de las disciplinas que más preseas le aportó al país en este siglo 21.
¿Por qué se llaman Las Leonas? Cómo surgió el apodo
En Sídney 2000. Argentina llegó a aquellos Juegos Olímpicos sin ser una potencia consagrada y terminó alcanzando la final. El equipo dirigido por Sergio Vigil cayó ante Australia, pero consiguió una histórica medalla de plata.
Ese torneo también dejó una imagen que trascendió el resultado deportivo: el nacimiento de Las Leonas como símbolo del seleccionado. La camiseta comenzó a llevar el logo de una leona y el apodo quedó instalado para siempre. La medalla de Sídney no fue solamente un logro. Fue el comienzo de una nueva etapa.
La historia detrás del símbolo también tiene un costado particular. El origen de la figura de la leona estuvo relacionado con Inés Arrondo, quien tomó inspiración de los libros de arquitectura que había en su casa y de antiguos frisos persas.
El dibujo realizado a mano terminó convirtiéndose en mucho más que una imagen. En un momento en el que el equipo necesitaba encontrar una identidad, aquella leona pasó a representar una forma de jugar y, sobre todo, de entender al seleccionado.
La imagen dejó de pertenecer a una persona y pasó a ser patrimonio de todo el grupo. Con el tiempo, el símbolo se transformó en una de las marcas más reconocibles del deporte argentino.
