El rímel negro es un clásico que nunca pasa de moda, pero existe una alternativa capaz de definir las pestañas y aportar intensidad sin endurecer las facciones. Para las mujeres de 50 años en adelante, o bien para las rubias, pelirrojas o aquellas con una tez muy clara, lo ideal es optar por una máscara de pestañas marrón café.
Cuando buscamos un maquillaje que rejuvenezca y aporte luminosidad al rostro, no solo importa la elección de la base, el colorete o las sombras. También la máscara de pestañas puede modificar notablemente la expresión. Por eso, a partir de los 50 cambiar el clásico negro por un tono marrón puede ser un pequeño gesto que cambie totalmente el semblante.
"Para suavizar la mirada a los 50, lo mejor es una máscara de pestañas marrón café", explica la maquilladora María Soláns en CLARA. La especialista considera que este tono permite definir las pestañas y aportar profundidad, pero con un acabado menos intenso que el negro. "Es perfecta para quienes buscan definir la mirada de forma suave y natural, especialmente, en maquillajes de día o de efecto 'buena cara'", señala.
Por qué el marrón suaviza la mirada
La principal diferencia entre ambas máscaras está en la intensidad del resultado. Mientras que el negro crea un contraste marcado y puede convertirse en uno de los puntos centrales del maquillaje, el marrón aporta definición de una manera más sutil. "A diferencia del negro, aporta profundidad sin endurecer tanto la expresión", explica Soláns. Por este motivo, la maquilladora considera que "puede favorecer especialmente a partir de los 50 años o para las más jóvenes que comiencen a maquillarse y quieran sentirse más naturales".
La idea no es dejar las pestañas sin definición, sino conseguir que el resultado se integre mejor con el conjunto del rostro. Al tener una intensidad más suave, el marrón puede acompañar un maquillaje luminoso y natural sin generar un contraste excesivo alrededor de los ojos.
Es una opción perfecta para el maquillaje de día
La máscara marrón café también resulta especialmente interesante para los maquillajes cotidianos. Puede utilizarse junto con sombras beige, tostadas o rosadas, un poco de colorete y labios en tonos naturales para conseguir ese efecto de rostro descansado y buena cara. Además, no hace falta reservarla exclusivamente para mujeres de más de 50.
"Es una opción válida para cualquier edad", asegura Soláns, que destaca que el tono ganó presencia en las perfumerías precisamente por su versatilidad. En pieles y cabellos claros, el resultado puede ser especialmente armónico. "Armoniza muy bien con pieles y cabellos claros, pero también puede utilizarse en rasgos más oscuros cuando se busca un resultado más ligero y sofisticado", explica la maquilladora.
Marrón en lugar de negro: cuándo elegir cada uno
Esto no significa que haya que abandonar definitivamente la máscara negra. El tono marrón es una alternativa muy interesante cuando se busca un maquillaje más natural, delicado y luminoso. En cambio, para una mirada más marcada o un maquillaje de noche, el negro sigue siendo una opción clásica. La diferencia está en el efecto que se quiere conseguir; mientras el negro intensifica y genera mayor contraste, el marrón define las pestañas manteniendo una expresión más suave.
