Con el paso de los años, la piel del contorno de ojos pierde firmeza, luminosidad y elasticidad, y hay que dejar atrás algunos hábitos de maquillaje que pueden comenzar a jugar en contra desde los 50 años. Los maquilladores profesionales coinciden sobre un gran error que es crucial evitar: delinear la línea de agua con lápiz negro.
Por qué el delineado negro es un error después de los 50 años
Marcar la línea de agua, es decir, el borde interno del párpado inferior pegado a las pestañas con un lápiz negro bien cargado, es un clásico que con el correr de los años puede generar un efecto contrario al buscado. La maquilladora Bárbara Martos explica que, si el trazo no se aplica con mucha sutileza, el delineador negro en esa zona puede sumar años en lugar de restarlos.
La razón es simple: el negro intenso genera sombras muy marcadas, achica visualmente el ojo y endurece los rasgos, justo lo opuesto a lo que se busca cuando se quiere una mirada más descansada y luminosa.
Además, la línea de agua es una zona húmeda, lo que lleva a que el delineador se corra con facilidad a lo largo del día y termina dejando un maquillaje que parece descuidado.
Algunos maquilladores incluso recomiendan evitar por completo delinear la línea de agua inferior porque le quita frescura al rostro y suma años de manera innecesaria, especialmente después de los 60 años.
La alternativa al delineador negro: cómo maquillarse
Para sumar luminosidad sin arriesgarse a que el maquillaje "pese" sobre el rostro o le agregue años, las maquilladoras recomiendan reemplazar el negro por tonos claros en la línea de agua inferior, ya sea colores blancos o beige. Los colores claros permiten abrir la mirada e iluminar la zona. Esto debe sumarse a unas pestañas bien definidas.
Por su parte, el delineador negro se recomienda solo para delinear, de manera muy fina y bien pegada a la raíz, la línea de las pestañas superiores. El recurso define la mirada, da densidad al pestañeo y luce natural, casi imperceptible.
